Las Obras maestras de Pau Donés y Jarabe de Palo

Pau Donés fue siempre un hombre poderoso. Una persona llena de alegría, de fuerza, de brillo. Un artista con muchísimas cosas que decir, enseñar, criticar, cambiar o simplemente observar. Un músico repleto de pasión y mucho respeto por el ritmo, la armonía, la melodía.

Jarabe de Palo fue su celebración, su homenaje a la cultura musical iberoamericana. A sus géneros, sus intérpretes, sus paisajes, sus personas, sus sentimientos. También fue su orgullo, su forma para ganarse la vida, su catarsis, su espada y su escudo en la lucha, su liberación.

Donde quiera que estés, Pau Donés, descansa en paz y siempre sabiendo que vivirás por siempre a través de tu legado, de tus rolas, de tus acordes, de tus riffs, de tu voz, de tus tremendos himnos generacionales.

La Flaca

Dicha historia, que hoy se convirtió en leyenda, inició a mediados de los años noventa, pero fue hasta el 96 que Virgin Records grabó, mezcló y masterizó el disco debut de Pau Donés titulado simplemente “La Flaca”.

Es un disco lleno de amor, lleno de historias del corazón lo mismo tristes que sumamente hermosas, terriblemente oscuras (La Flaca, El Lado Oscuro, Quítame la Vida). Pero también fue una placa que nos regaló varios de los mejores consejos para enfrentar la vida con valor (Grita, No Suelo Compararme).

Fue también el disco que le abrió las puertas a la fama internacional. La canción homónima ha viajado desde entonces por todo el mundo en diferentes versiones. Es la favorita en México, en Colombia, en Chile, en España.

Musicalmente lleva en los hombros un estilo muy diferente a lo que sonaba en su país por esos años. No es Héroes del Silencio, Hombres G, Dover, Ilegales, Amaral, Celtas Cortos, Ska-P o Mago de Oz.

Sí es cierto que rescató muchos elementos de los anteriores, pero le añadió las raíces de la música iberoamericana, pero con mucha esencia latina, un panorama que no le era indiferente y del cuál se inspiró para componer, por ejemplo, “La Flaca”.

Depende

Su segundo disco fue duro, pero kilómetros lo separan de su debut en calidad. Principalmente porque buscaban superar las etiquetas de ser una banda One-hit Wonder, aunque la raza que comenzaba a ser fanática de Pau, se dio cuenta de lo valioso que fue su primer material en conjunto.

Musicalmente se fue por el mismo camino, no por cuestión de comodidad, simplemente buscaba afianzar un sonido, controlarlo completamente y entonces pasar a otra cosa, a otros experimentos y a nuevas técnicas, como podremos escuchar más adelante. El pop fue endurecido con guitarras distorsionadas, con percusiones, pianos, teclados y riffs.

“Depende”, “Pura Sangre”, “La Plaza de las Palmeras”, “Realidad o sueño”, “Te Miro y Tiemblo”, “Agua” o “A lo loco” son los temas más destacados del álbum.

De vuelta en vuelta

Una vez con el público en la palma de la mano y con ganas de trascender no solo el momento actual, sino la historia, el músico se olvidó de las fórmulas que le llevaron al éxito para satisfacer su propia inquietud creativa.

Este disco está lleno de rock n roll, de country, de folk, de funk, de dureza, de sonidos un poco oscuros, misteriosos, mucha distorsión, pero también reflexivo y de consciencia. El alma era la misma, simplemente cambio la experimentación. El mestizaje llamó a otros géneros, obedeció a otras intenciones.

Con “Luz de tu corazón” intentó mantener vigente lo que logró en discos pasados, pero el tema llega a sonar desganado, sin alma, sin fiesta. “Agustito con la vida”, por otra parte, es lo más caribeño que se podrá encontrar en el disco.

“Completo, incompleto”, por ejemplo, es bastante sobria, son pocos instrumentos y mucho sentimiento, es imperfecta, pero hasta se te enchina la piel. “Tiempo”, “De vuelta en vuelta”, “Dos días en la vida” o “En lo puro no hay futuro” son imprescindibles.

Bonito / 1 m² (Un metro cuadrado)

Estos podrían ser sus mejores discos, al menos para quien escribe este rollo. Pau Donés entró en su etapa más tropicalona, más guapachosa, pero con el espíritu rebelde del rock bien presente. Con mucho tomado de América Latina y, claro, con las letras siempre apuntando a exprimir las mejores cosas de la vida. Cada comida, cada bebida, cada beso, cada abrazo, cada caminata, cada viaje, cada baile.

También fue la última vez que nos enseñó algo igual. Fue su última vez, además, con una enorme disquera transnacional.

“Ying Yang”, “Bonito”, “Aún no me toca”, “No sé estar enamorado”, “Un metro cuadrado”, “Romeo y Julieta”, “Dicen”, “Que bueno, que bueno”, “mi diario personal”, “Menos que un amor y más que un amigo” son las canciones que perdurarán.

Adelantando

Luego de 10 años en la música y con 41 años encima, Pau Donés decidió que ya era momento de darle un giro a sus rolas, a su mensaje, a su rock n roll. No estaba ni cerca el pensamiento de un retiro, de un descanso. Un día simplemente dejó atrás todo lo que alguna vez conocimos de Jarabe, se aventó con un sello español y construyó “Adelantado”.

El experimento no fue lo que muchos fanáticos esperaban, pero nunca lo era, probablemente ya estaban más que acostumbrados. Hay de nuevo rock, hay crítica, pero también le metió al rap, le metió al flamenco, hasta se tradujo un tema al italiano. Lamentablemente es un disco que no encuentra el camino y termina por quitarnos a todos el ánimo.

Aunque no tuvo una gran proyección, hay rolas que definitivamente se deben rescatar como “Olé”, “Me gusta cómo eres”, “Avisa a tu madre” y “Estamos Prohibídos”.

Orquesta reciclando

El siguiente paso fue la fundación de su propio sello, Tronco Records, olvidarse de ser dependiente creativa o monetariamente de otros, juntar una orquesta y desmembrar sus rolas para componer sus más grandes éxitos desde cero. Fue un ejercicio que nació, probablemente, desde la egolatría, de probarse a sí mismo que todavía tenía lo necesario para competir en la cima.

Es un discazo, sin duda. Escuchar “La Flaca”, “Grita”, “Bonito”, entre otros himnos generacionales con más de 10 años de diferencia y con unos arreglos orquestales detrás fue muy enriquecedor para los fanáticos de Pau Donés, pero también le abrió las puertas a otros públicos. Además ganó un Grammy.

¿Y ahora qué hacemos?

El octavo disco de Jarabe de Palo nos devolvió a todos la vida, pero a él en especial. Pau Donés demostró que las alas le fueron cortadas, poco a poco y el espíritu le fue mordisqueado por las disqueras, pero estaba dispuesto a volver.

Este disco, su segundo independiente, producido en las entrañas de Tronco Records, es aquello que buscaba 10 años atrás (De vuelta en vuelta) pero añejado y con el 100% del control creativo en sus manos.

Probablemente lo más rockero que hizo en toda su carrera y donde ya no quiso experimentar más con nada que no perteneciera a la esencia del disco. Nada que interrumpiera su armonía, su perfecto balance.

Canciones como “Yep”, “Para enredar” y “Alas” tienen sobre sus hombros toda la parte rockera. Tienen los riffs, tienen solos de guitarra, tienen baterías por primera vez en soledad, sin tumbas tambores, timbales ni otras percusiones que se les parezcan. Es el tamborazo. Punto.

Pero también está la balada. “Soy un bicho”, “Frío” y “La quiero a morir” con Alejandro Sanz son algunos ejemplos. Además, vuelve a erizarnos la piel con una letra que tarde o temprano te pegará, te llegará, te trasladará a ese momento, a esa ciudad, a esa persona.

También hay blues. “Hice mal algunas cosas” con Joaquín Sabina y Carlos Tarque es un track de cantina. Es un himno al paso del tiempo. Es recordarte a seguir vivo sin importar el paso, mucho menos el futuro.

 Somos

¿Y este disco? Pues también fue la maduración de una idea que años atrás intentó, pero ahora sin cadenas. Libertad pura. El trabajo con Tronco Records es probablemente la época más honesta del cantante.

Con este disco entro bastante tarde a la onda popera española. Ya hay mucho de Nacha Pop, hay algo de Tam Tam Go, incluso hay algo de Love Of Lesbian, de Leiva, del Canto del Loco, pero mantiene el espíritu y sobre todo, las buenas letras de Pau Donés. Fue a contracorriente y lo hizo bien. En este disco también se aventó unas versiones italianas buenísimas.

Es lamentable que no esté en Spotify, pero te lo puedes aventar completito en YouTube. “Somos”, “Hoy no soy yo”, “Tú Mandas”, “Bala perdida”, “Tú no sabes quién soy” y “Buenas Noticias” son joyas.

50 palos

Un año después, en 2015, Pau Donés anunció un retiro temporal del showbiz tras una intervención de urgencia por cáncer de colon. En 2016 se dijo libre de cáncer. En 2017, luego de da a conocer el regreso de la enfermedad, aseguró que no frenaría su carrera, estrenó disco, estrenó un libro y se subió de nuevo a los escenarios con un concierto desde el Vive Latino 2017.

50 palos, nombrado así en honor a los 50 años de Pau Donés, fue un disco que se aventó acompañado únicamente por un piano con algunas cuerdas acompañando la melodía. Fue un disco emotivo, sobre todo. La única rola original fue “Humo”, el himno a la supervivencia, fue enseñarnos a todos a enfrentar de la mejor manera lo que hoy es una realidad.

Pau Donés le puso un alto indefinido a Jarabe de Palo en 2019, esta vez sin la promesa de regresar, pero lo hizo, volvió. En medio de la pandemia por coronavirus anunció el regreso y un par de semanas más tarde ya teníamos el disco “Tragas o escupes” en plataformas.

De ese, hablaremos en el siguiente capítulo…

Aquí te dejo una playlist con las obras maestras de Jarabe de Palo, de Pau Donés y todas las rolas que aquí aparecieron. Que la disfrutes:

Gustavo Azem
Gustavo Azem
No tan guapo como Brad Pitt, ni tan simpático como Chespirito.

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