Pólvora Live
Hombres G, la fiesta de la Movida Madrileña conquistó al Estadio GNP
Fue en 1982, después de la muerte de Francisco Franco, que Hombres G comenzó su carrera en medio de la explosión de la Movida Madrileña, período de gran libertad creativa, hedonismo y rebeldía juvenil que generó una transformación en la música, el cine, la moda, el arte y la vida nocturna de la ciudad. El encuentro entre Rafa Gutiérrez, Javier Molina y David Summers en los pasillos de Televisión Española generó una chispa que encendería fuertemente a España y el mundo.
A cuarenta y tres años de su origen y después de pausas, ejercicios solistas y reencuentros, el cuarteto madrileño decidió traer su “bar” una noche más en el Estadio GNP para agradecerle a México todo el amor, cariño y pasión que han demostrado todos aquellos que, ya sea con sus baladas descorazonadas o sus alocadas letras de fiesta y diversión, han hecho de ellos la base del soundtrack de sus vidas.

México lindo y querido: Hombres G se vuelve tricolor
Ante el anuncio de las localidades agotadas y los souvenirs oficiales rondando en 500 y 1200 pesos, donde había llamativa playeras con parte de las letras más populares de los españoles, las pantallas del escenario del recinto tenían una cuenta regresiva que terminó por fallarles un par de veces. A pesar de ello, a las 8:50 de la noche, las luces se apagaron y la emoción fluyó con el logo de los Hombres G en pantalla y un mapa apuntando directamente a nuestro país.
Entonces, con la canción tradicional regional de México Lindo y Querido consiguió el coro de todos los asistentes como una perfecta introducción a la fiesta de Summers y compañía que tomaban la rola México como el himno inicial para mostrar el lazo maravilloso entre los españoles y sus fanáticos mexicanos, que fueron bañados con papeles en verde, blanco y rojo.
Con un público que rondaba los 40 años para arriba y, en algunos casos, hasta con familias, fueron la audiencia perfecta para hacer un memorable viaje en el tiempo y festejar los grandes momentos de la banda, que siguió con Tengo una Chica mientras una pantalla en medio del GNP dividida en cuatro paneles facilitaba la proyección a aquellos lejanos al escenario, un interesante detalle para integrar a todos a esta celebración.

“No tengo palabras para expresar la emoción que sentimos de estar esta noche con todos ustedes después de tantos años estando juntos . Estar al frente de 60 mil personas es algo impresionante. Nos dais la vida. Esta noche es muy especial, vamos a recordar las canciones que nos han traído hasta aquí y vamos a estar acompañados de amigos“, mencionaba Summers mientras presentaba al primer invitado de la noche, Aleks Syntek, que acompañó a los Hombres G en el exitazo El Ataque de las Chicas Cocodrilo, una de las más coreadas de la noche.
Mujer de Bandera y Solo Otra Vez mantuvieron un buen ánimo, sobre todo entre aquellos fanáticos de cepa, que se sabían todas las rolas que los Hombres G tocaban esta noche en un setlist que, para fortuna de todos, dio un gran repaso por toda la carrera de los madrileños. Pero fue con Chico Tienes que Cuidarte donde la gente coreó nuevamente esta rola clásica de la banda, que apenas estaba calentando motores con todo y un saxofón que entró de lleno ara darle más ritmo a la tocada.
Más invitados y corazones rotos: las baladas poderosas de Summers
La ceremonia de agradecimiento de los españoles para México continuó con otra invitada de lujo, Ana Torroja, ex vocalista de Mecano que entró para abrir el boque más dolido de toda la noche con Si No te tengo a ti, causando lágrimas en algunos presentes por aquellos amores a los que Summers les dedicó su llanto en papel, seguida de Un par de palabras donde el coro a capella en el GNP fue estremecedor.

Summers y compañía continuaban con Mis amigos, temazo de los Hombres G para recordar que una pena se alivia con la buena compañía de los compas, siguiendo con este bloque lleno de nostalgia. Fue Dos Imanes, con una luz azul bañando el escenario, que David, el líder y vocalista del grupo, apareció al centro acompañado solo por el piano, dándole un toque especial a la balada, manteniendo así esa vibra que siguió con Que soy yo para Ti.
El dolor seguía con dos de los temas más representativos del grupo. Y es que Lo Noto fue el momento de despecho ideal para los hombres que saben que una relación está por terminar por el vacío que se crea entre dos que no se quieren. Pero fue con Te Quiero, himno de los Hombres G que sonó estruendosamente en el GNP que además provocó la locura en las damas presentes al tener como invitado especial para esta balada al tlaxcalteca Carlos Rivera.

Desde la sala de cine hasta la locura: la explosión de Hombres G
Con el ánimo en los cielos a pesar de los corazones rotos, la tragedia se convirtió en alegría y baile con Indiana y Lawrence de Arabia donde, como es clásico en la banda madrileña desde sus orígenes, rendían homenaje a las películas que tanto les gustaban a base de ritmos y letras propias de la Movida Madrileña a la que representaba.
Nassau seguía con esos buenos ánimos en una versión con metales que le daba un ritmo casi de ska que provocó baile en los presentes al recinto. Pero fue Suéltate el Pelo que puso a sacar los mejores pasos de rocanrol clásico y a mover las cabelleras mientras Summers saboreaba el momento de bailar y pedir la pérdida del sujetador, si es que se daba.
Sin embargo, uno de los momentos imborrables de esta fiesta fue con Marta tiene un Marcapasos donde se desató la locura total con el intro característico de la batería y todo el Estadio GNP coreando toda la letra a capella para después acompañar al cuarteto madrileño en toda la rola. Aprovechando el momento, la movida seguía con Voy a Pasármelo Bien, que continuaba con la celebración de éxitos y de una carrera de más de 40 años donde la rebeldía, el desmadre, la madurez y las baladas, todo lo que ha formado parte de su historia, estaba siendo recordado en una noche épica.

Sufre, mamón: el encore más épico de los Hombres G
Después de un ligero descanso porque los efectos de la altura pegaban un poco en los españoles, Hombres G volvió con una selección de siete temas dividido en dos bloques que sirvieron como un espectacular cierre a la fiesta de los madrileños. Comenzó con Temblando en que, a petición de Summers, todos en el recinto prendieron las luces de sus celulares y corearon sentidamente el tema, otro gran éxito de los españoles.
No te Puedo Besar seguía remontándonos al pasado, esta vez recordando al primer disco de los Hombres G cuando eran unos jóvenes de 17 años. Aquí, David le cedía el protagonismo a su compañero Javier Molina para cantar esta balada que hizo mella en la audiencia que recordó esos romances de “chavales” cuando la inocencia de un beso y del romance juvenil resonaba en su sencilla pero emotiva letra.
Te Necesito y La Carretera seguían provocando la entrega total de los Hombres G y sus fans, especialmente con el segundo tema que ahora llevaba a los más fieles seguidores a revivir esa rola del memorable segundo disco, La Cagaste… Burt Lancaster, recordando así esos viejos tiempos en que la diversión lo era todo y los corazones rotos sanaban de otras formas.

Y aunque parecía que la carretera de esta fiesta llegaba a su fin, aún falta un viaje importante a Venezia, donde Molina hizo la gran intro para que, finalmente, la movida madrileña de los Hombres G moviera a todos de sus lugares, brincara y cantaran todo a pulmón todas las frases de este éxito. Ni qué decir de la invitación a un memorable lugar par beber con Visite Nuestro Bar y el último invitado de la noche: Rubén Albarrán de Café Tacuba, a ritmos de ska que provocó el lanzamiento de cerveza al aire en un total festejo.
El cierre, como siempre, fue evocando el grito más característico de la larga carrera de los españoles: Sufre mamón. Devuélveme a mi Chica fue el éxtasis de una fiesta donde las gracias de los españoles se extendieron y fueron recíprocas en todo momento. Y como alguien que vivió por primera vez su música en vivo, su gran vibra y energía y esa capacidad de hacer reír y llorar al mismo tiempo, puedo concluir diciendo: no, Hombres G, gracias a ustedes por la mejor movida de la noche y crear tantas memorias rockeras por tanto tiempo.
