Cine
No Other Land, doloroso documental sobre una dura verdad del conflicto israelí-palestino
En el mundo actual, la unión de esfuerzos por parte de periodistas palestinos e israelitas para documentar las atrocidades que vive el pueblo palestino en Cisjordania y otros lugares cercanos al estado religioso de Israel sonaría improbable. Sin embargo, No Other Land nos revela la fuerza que hay detrás de una imagen que es incuestionable sobre el despojo de tierra y los abusos que un pueblo ejerce sobre otro simplemente por sentirse superiores a través de un documental arriesgado, crudo pero sobre todo, verdadero.
De qué trata No Other Land
La cinta sigue a Basel, un habitante del pueblo Masafer Yatta de padres activistas cuyo primer recuerdo en su mente le remite al arresto de su padre y la presencia de militares en su hogar. El joven descubre una afinidad y pasión en grabar su día a día, coincidiendo esto con lo que sería el principio del final para su pueblo lleno de palestinos así como de las comunidades aledañas a él, que poco a poco son removidos debido a una decisión unilateral por parte del Tribunal Supremo de Israel.
En ella, esta nación decide decretar que las tierras en donde Basel y más de 20 pueblos vecinos en Cisjordania pertenecen al estado de Israel, creando un éxodo terrible para sus habitantes en aras de convertir todo eso en una zona de ejercicios militares. Así, sin previo aviso, sin hablar con ellos, somos testigos de un relato que nos habla de la expulsión de más de mil palestinos de su tierra, despojados de sus casas que son destruidas a destajo por la milicia, dejándolos solamente con la esperanza de sobrevivir en cuevas y no ser perseguidos por los mismos.
El detalle interesante llega cuando Basel conoce a Yuval, un periodista israelí que, junto al palestino, decide hacer una cobertura de los hechos sucedidos, tratando de llamar la atención del pueblo de Israel y los extranjeros sobre la tremenda injusticia que se vive en estos lares en los que los locales son, tristemente, tratados como extranjeros en su propia tierra. Las protestas y la batalla que los pueblos de Palestina libran es vista con los lentes de aquellos que la viven, que son víctimas de todo tipo de violencia y xenofobia simplemente por creer en otra cosa.

No Other Land no se tienta el corazón. Ya sea con tomas de teléfonos en mano o de cámara, el proyecto muestra la brutalidad que existe detrás de esta lucha y que gente como el actual Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, decide ignorar por completo, olvidándose de la paz lograda anteriormente y la propia historia que su pueblo ha vivido, creando los mismos castigos y despojos violentos de los que fueron víctimas en el Holocausto.
Una de las virtudes del documental es ese sentimiento de riesgo, de realismo crudo y duro que rodea todo lo que vemos en pantalla. Somos testigos de charlas entre Basel y su primo al lado de Yuval durante todo el tiempo de lucha en contra del arrebatamiento arbitrario de sus tierras y cómo esa misma relación se va mermando debido a las constantes diferencias a nivel estado entre Israel y Palestina. Incluso se aprecia el riesgo de los extremistas israelíes que amenazan a su propio compatriota por mostrar empatía con la causa de los pueblos en el Banco Oeste.

“Uno nunca olvida el lugar en el que nace”. Esa frase resuena con fuerza mientras los soldados persiguen, amenazan e incluso le disparan a la gente inocente que lo único que les pide es les respeten el derecho a vivir que todo ser humano merece. La pelea por la tierra se convierte en una horrible desventaja para los palestinos que solamente buscan quedarse donde siempre han estado. La devastadora lucha de 22 años por no convertir a Masafer Yatta y sus alrededores en un vil campo militar sin consideración por las madres e hijos de gente inocente es retratada en parte por ellos sin saber que, lamentablemente lo peor estaba aún por llegarles.
“Ésta es nuestra tierra, por eso sufrimos por ella”, afirma otro de los pobladores de la zona al ver cómo su casa se cae apedazos y todos sus bienes quedan enterrados entre los escombros. Pareciera que el esfuerzo de los palestinos, desde hace años, termina con el mismo resultado. Un bombardeo, el despojo, o tal vez un disparo sin probabilidad de atención médica debido a la falta de permisos para cicrular en las carreteras. Lamentablemente, la amenaza sigue latente y a partir de los lamentables hechos recientes en la Franja de Gaza sólo han empeorado.

No Other Land es de esos documentales capaces, si no de cambiar al mundo, sí de generar una conciencia clara al respecto de una problemática donde la violencia genera más violencia, ofreciendo una mayor comprensión a la mirada de los oprimidos y el porqué no paran de alzar la voz, incluso de maneras violentas. Un pueblo está en peligro, pero parece que el mundo no escucha.
Esperemos a través de cintas atrevidas y valientes como ésta, o Gaza: La Franja del Exterminio (Rangel, 2024), incluso a través de actos de unión como el de Yuval y Basel, la justicia llegue para Palestina que lo único que pide es el reconocimiento como pueblo libre y un trato humano. Y lo merece tanto como el pueblo judío lo demandó hace tiempo. Este importante proyecto ya se encuentra disponible en Filmelier Plus.

Karolina Castillo
2 mayo, 2025 en 8:31 pm
Excelente contexto y descripción!
Ahora a verla!