Entrevistas
Bad Religion: “el fascismo está más cerca de casa que nunca para los estadounidenses”
Previo a su regreso a México hablamos en entrevista con Brian Baker, guitarrista de la legendaria banda punk Bad Religion
En la historia del rock, existen pocas bandas que puedan presumir que tras su aparición, hay un antes y un después. Es tal la influencia que provocan en todo un género que es imposible escapar a su huella. Este es el caso de Bad Religion, agrupación californiana que supo moverse dentro de los cánones punk y del hardcore en sus inicios, abrazó la melodía y los coros para, practicamente dar paso a que durante los 90s el género tuviera un enorme auge comercial a través de nuevas vertientes como el pop punk.
Previo a su regreso a la Ciudad de México, hablé en entrevista con Brian Baker, guitarrista de la agrupación e ícono absoluto de la escena tras cofundar Minor Threat en los años 80s. Este es un viaje a Mi pequeño punk ilustrado. Adelante.
“El punk está cambiando y moviéndose, no está estancado“: esto nos contó Brian Baker de Bad Religion en entrevista
Al conectarme, Brian hizo hincapié en la camiseta de Iron Maiden que llevaba puesta (dale click al video de arriba, anda) para recordar el metal de sus tiempos.
“Me gusta el metal de mi época, ya sabes, Maiden, Accept, Saxon, como la segunda ola, tercera ola, algunas cosas alemanas. No sé mucho sobre el metal nuevo en absoluto. Y no me refiero al “nu metal” como Limp Bizkit. Digo lo más reciente porque no puedo entenderlo, le hacen [gruñe] y no sé que significan esas palabras. Especialmente cuando es en finés o noruego, ¿cómo se supone que voy a entender algo de eso?
Estoy en Bad Religion, nosotros somos más de letras y armonía. Y ya sabes, Maiden es justo lo mío porque son cosas que nos gustan“, compartió.
El 2026 pasará a la historia como uno de los años más fatídicos en la Historia de la humanidad. Una fuente inevitable de inspiración para un acto como Bad Religion.
“Creo que lo triste es que ha sido inspiración para la música vieja, porque llevamos escribiendo esta canción desde hace 45 años. Y creo que el fascismo está más cerca de casa que nunca para los estadounidenses. Solía ser un problema de “tercer mundo”, pero ahora somos el tercer mundo, gracias a esta gente. Así que, ciertamente hay mucho de qué escribir, pero creo que lo importante es que la protesta es la misma. Y es… no sé si hay algo más que decir que… Ya lo has escuchado antes: quienes no aprenden de la historia siempre la repiten.
Ojalá esta vez se puedan aprender algunas lecciones. Pero bueno, somos estadounidenses así que no tengo mucha esperanza“, declaró entre risas.
“Bueno, más allá de ser estadounidenses, somos humanos, y no parece que aprendamos eso”, repliqué bajo este argumento.
“Es extraño que me resulte raro que yo, como un punk rocker veterano, pueda descubrir tan fácilmente que la gente es igual en todo el mundo solo viajando y que los problemas humanos son los mismos. Parece que los problemas más grandes, al menos en mi país, los tienen quienes nunca han salido, que no tienen experiencia en el mundo. Y deshumanizan a otras personas porque no tienen esa experiencia, y es como, Dios mío, si tan solo se dieran cuenta de lo poco importante que es Estados Unidos en el mundo, es solo una parte, no es todo. Parece simple para ti y para mí, pero no para el tipo en Minnesota. Él no lo sabe.
Y no me refiero al hecho físico de salir y tomar un avión, sino la oportunidad de ver cómo la cultura se ha desarrollado fuera de tu pequeña burbuja. Leer, ver otras películas, series, abrir la mente”, reflexionó.
Tras el 9/11 y la guerra hacia el terrorismo orquestada por el entonces presidente George W. Bush, la voz en contra de ello en el mundo del rock era unánime. Fuese alternativo, punk o metal, veíamos iniciativas como “Rock Against Bush”. Hoy en día esto no pasa y aunque la división es clara, para Baker el discurso se mantiene en el underground.
“Aún hay mucho “Fuck Trump” a nivel de base, y todavía hay muchas bandas hiper agresivas, políticamente cargadas, pero no son mainstream. Y cuando tienes una banda como Bad Religion, hemos escrito álbumes enteros, escribimos un álbum anti Trump en 2019, es solo que, ya sabes, los profesores universitarios tienden a sintetizar las palabras de una forma menos obvia.
Creo que la ética sigue ahí, pero no te equivoques, el underground sigue siendo increíblemente poderoso y hostil a este tipo de cosas, así que no pierdas la esperanza.
Además, ¿qué es mainstream ahora? Es difícil… En tiempos de crisis, mucha gente simplemente se apaga y quieren escuchar algo que no sea confrontativo. Cuando ves la música popular ahora comparada con hace solo 10 años, está fuera de mi comprensión. Todo tiene un fondo muy computarizado, muy similar. Parece música para gente a la que no le gusta la música, y eso es lo más escuchado. Y tal vez eso solo indica que la gente necesita escapar de otra manera.
Para mí como músico, no tiene valor porque soy un artista de protesta. Y no puedo cambiar eso ahora. Eso es mi esencia. Así que, tal vez, los rankings pop no son para mí”, dijo el guitarrista.
Sin embargo, alguna vez el punk rock dominó las listas de popularidad cuando MTV decidió que era momento de reemplazar el boom del grunge con una nueva corriente. Y aunque aquellas bandas ya están en el estatus de consagradas, el punk sigue cosechando nuevos nombres importantes.
“Green Day, Offspring, el punk pop, tal vez ya no domina los rankings igual, pero te pondré de ejemplo una banda punk: Turnstile.
Ellos son un gran ejemplo de una banda punk que ahora es trascendente y ha alcanzado gran popularidad, pero el mensaje y el contenido lírico sigue siendo el mismo. Solo es una síntesis de su sonido como se fue desarrollando. Además, siempre está la moda del año.
El año que el punk explotó en 1994, fue todo esto. Eso cambia porque se convierte en una moda también. Cuando llegas al mainstream, la gente se siente atraída por lo nuevo. Y ahora, lo nuevo no es eso. Pero eso no significa que tenga menos valor. Todavía puedes ver a Blink-182 tocar ante 15 o 20 mil personas, y The Offspring sigue haciendo eso, y Green Day. Siguen siendo grupos importantes. Tal vez ya no aparecen en las noticias igual, pero siguen llegando a la gente. Si tu banda es Green Day, será Green Day de por vida, y eso es mucha gente.

El punk está cambiando y moviéndose, no está estancado. Es una de las cosas que me encanta y por eso voy a ver bandas pequeñas en mi ciudad, y amo que los artistas jóvenes estén creando algo nuevo. No solo están rehaciendo Green Day, Bad Religion o Minor Threat. Es como si esas bases ya no fueran parte de la conversación musical. Tal vez la ideología sí, pero la música que sale es esta nueva versión, algo diferente que no es solo una copia.
Me fascina que haya gente haciendo esto, que sea su propia expresión. Es muy refrescante porque no ves esto. En muchos otros géneros, los veteranos siguen influyendo en el sonido, pero en el punk están libres de eso. Y tienes a Idles, Turnstile, End It, y muchas otras bandas geniales que están forjando su propio camino, con la ética, pero con un sonido fresco”, reconoció Baker.
Teniendo a este hombre de frente, era imposible no tomarnos unos minutos para hablar sobre Minor Threat y como de forma involuntaria, concibieron una contracultura: el straight edge.
“Bueno, hijo, siéntate en el porche de la casa y te contaré una historia sobre el straight edge”, comenzó a carcajadas.
“Fue un accidente, por supuesto. Había una canción de Minor Threat llamada Straight Edge, que hablaba simplemente de no estar borracho. Y nosotros, como banda, no bebíamos ni consumíamos drogas. Pero no era un movimiento. Éramos jóvenes, nos interesaba más el punk, el arte.
Yo vengo de una época en Estados Unidos, saliendo de los 70s, y el punk rock, nuestro hardcore americano, era una rebelión contra la escena musical drogada y colgada de los hippies. Así que no es que lleváramos la bandera del straight edge, simplemente preferíamos beber Coca Cola que Budweiser.
Después de que Minor Threat se disolvió, pasaron unos años y ahí surgió el movimiento straight edge con otras bandas punk, donde se volvió más un statement militante, con lo que realmente no tuvimos nada que ver. Probablemente es difícil argumentar que es mejor estar sobrio que estar enganchado a la heroína. Personalmente prefiero estar sobrio.
Pero nunca fue la intención juzgar o crear un club exclusivo. Y ese es el lado negativo de lo que el straight edge se volvió, una línea divisoria. Eso no era lo que el punk debía ser. El punk es para borrar esas líneas. Cuando Minor Threat tocaba, nuestros roadies estaban borrachos. ¡La mitad de la sala estaba ebria! Así que con el tiempo, la gente lee lo que conoce de la historia. Pero estando ahí, era solo un elemento de nuestra escena local. No éramos juzgones, y lo importante era que todos éramos punk.

Además de la ideología, Minor Threat fue un estandarte adoptado no solo por las mohicanas, sino por diversos actos, especialmente en el metal extremo.
“Es increíble, estoy muy agradecido de que haya tenido ese poder. Creo que parte es porque solo duró un corto tiempo, fue un momento rápido, y la banda se separó antes de que pudiéramos hacer malos discos, así que todo es bastante bueno. No tuvimos giras de reunión ni nada de eso, y ahora ya estamos muy viejos para hacerlo, aunque igual no lo
El hecho de que Minor Threat solo fue ese tiempo cristalizado, creo que eso ayudó a que fuera motivador para mucha gente. Es como una ventaja injusta, porque nunca viste que decayó. Solo lo viste en ese momento. Y me parece fantástico. Estoy muy orgulloso, pero también es abrumador, porque no lo intentábamos. Solo éramos chicos tocando canciones, y nadie pensó que importaría un año después. No pensabas en dejar un legado. Así que el hecho de que lo tenga es increíble. Y si creyera en Dios, diría que estoy bendecido, pero no creo. Así que diré que soy afortunado”, concluyó Brian.
Bad Religion encabeza la primera edición del Rockout
Lo mejor del punk y el ska se darán cita el sábado 2 de mayo en el Velódromo Olímpico para la primera edición del Rockout México. Además del único show en nuestro país de la agrupación californiana, el cartel incluye a los legendarios Cock SParrer en su debut en Latinoamérica, 2 Minutos, Save Ferris y el talento nacional de Acidez, Garrobos y De Nalgas, entre muchos más.
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