Cine
La Única Opción, una gran comedia negra ignorada entre los premios
El cine surcoreano continúa sorprendiendo ahora con La Única Opción, comedia memorable niguneada injustamente en esta temporada
Cuando uno pierde un trabajo, entra en la desesperación. La Única Opción explora esa preocupación en un aparentemente tranquilo padre de familia que busca mantener su estatus quo a como dé lugar en una mordaz e inteligente cinta del surcoreano Park Chan-wook que demuestra que esta industria vive un gran momento y que no temen soltar importantes reflexiones a través de una buena comedia.
De que trata La Única Opción
Yoo Man-su (Lee Byung Hun) es un experto de 25 años en la industria del papel con todo en su haber: una familia, una casa, un trabajo estable. Pero súbitamente, gracias a la adquisición y despido masivo en su empresa, decide encontrar un nuevo empleo en esa industria. Pero tras un año de no lograrlo, toma las cosas en sus manos. “Si no hay una vacante para mí, tendré que crear una para que me contraten. No hay otra opción“, declara el desesperado padre de familia mientras se da a la tarea de eliminar a la competencia, cueste lo que cueste.
Park Chan-wook y la crítica al voraz capitalismo
Tomando como base la novela The Ax de Donald E. Westlake, que ya fue llevada al cine en la película Arcadia, dirigida por Costa-Gavras en 2005, el surcoreano Park Chan-wook continúa en buena racha después del doloroso misterio y romance La Decisión de Partir (2022), ahora mostrando un poco más de ese humor negro que por momentos ha sacado en su filmografía no solo como director sino también como guionista.
Aquí, Chan-wook le da rienda suelta a ese dilema presentado por el voraz capitalismo en el que vivimos en este mundo, uno que ya no solamente se enfoca en la tremenda locura de la mentalidad de tiburón empresarial, sino en donde la competencia por un puesto se convierte, como en el caso de Yoo Man-su, en una cuestión de vida o muerte pero llevada al plano de los trabajadores donde la única opción es acabar con la competencia.
Es ahí donde el cineasta surcoreano saca ventaja al mostrar no sólo la perspectiva voraz de Man-su, sino al ahondar en aquellos que están en su mira. La Única Opción se enriquece de ese detalle, pues se ven los estragos del desempleo y la voracidad de un sistema que sólo se preocupa por enriquecerse sin pensar en lo que eso provoca en aquellos a quienes deja sin oportunidades. Además, Chan-wook juega con las apariencias de cómo ellos se muestran por fuera pero hacia adentro eso se rompe.

Lee Byung Hun: Más allá del Juego del Calamar
Justamente, es el actor Lee Byung Hun quien carga con esa responsabilidad, pues no sólo nos permite entrar en sus propios dilemas y dificultades, sino que funciona como aquel ojo del espectador, ese pequeño mirón que puede ver todo lo que sus “competidores” pasan y, aún así, cual voraz empresario, tiene que pasar por encima de ellos aunque tenga más en común con sus situaciones de lo que él imagina.
Si bien es conocido por muchos como el gran villano de la serie El Juego del Calamar, la verdad es que Byung Hun es uno de los mejores actores surcoreanos de su generación. Teniendo importantes papeles anteriormente en filmes como I Saw the Devil (Kim Ji-woon, 2010), este reencuentro con el director que lo lanzó a la fama en el 2000 con Zona de Riego (Joint Security Area) hace de La Única Opción un verdadero deleite, sintiéndose como un trabajo entre viejos amigos.
Aunque el resto de los actores que lo rodean, especialmente Son Ye-Jin (el k-drama Aterrizaje Forzoso en tu Corazón) que encarna a su esposa, es Lee el que asombra pasando por todo un espectro de emociones que va desde el orgulloso líder, el deprimido y fracasado proletario, el temeroso metiche y el frío tipo que tiene que hacer lo más difícil con tal de mantenerse vigente en el engranaje capitalista que no puede soltar en un papel merecedor de más reconocimiento en temporadas de premios.

La Única Opción: ¿Sobrevalorada sátira o inteligente comedia injustamente ignorada?
Definitivamente, ese punto es polémico. Si bien este año hubo grandes cintas internacionales, no cabe duda de que lo más reciente de Park Chan-wook merecía mejor suerte. Ya fuese por la excelente labor actoral, así como la dirección del surcoreano que ofrece brillantes secuencias ayudado por su director de fotografía Kim Woo-hyung, este filme ofrece no sólo una metáfora que resuena mucho en estos días, sino que también nos provoca reflexionar sobre lo material y cómo nos hemos convertido en máquinas, similares a las que Chaplin representaba el aquella gran comedia Tiempos Modernos (1936).
Con todo y un par de deslices que abordan incluso la dualidad entre el abuso de la industria sobre la naturaleza misma de nuestro mundo, dejando una sensación ecologista de por medio, La Única Opción nos muestra esa mirada mordaz a un sistema que se reproduce a si mismo de formas peligrosas y del cual tenemos que ser más conscientes… antes de que nos den la anguila y las gracias a todos sin siquiera valorarnos.
