Conecte con nosotros

Cine

Backrooms, un alocado suspenso psicológico que expande su propio universo

La nueva ola del terror viene desde YouTube. Otra muestra de ello es Backrooms, ópera prima de Kane Parsons que deja más preguntas que respuestas

AJ Navarro

Publicado

el

Backrooms
4 Reviewer
Calificación

A veces las ideas más simples son las que resultan más propositivas. Backrooms se suma a una larga fila de cintas de bajo presupuesto que se han consagrado no sólo como un éxito taquillero sino como un fenómeno cultural atractivo que da para expandirse de esta manera. Además, coloca a Kane Parsons, su director, entre otra de las voces provenientes de YouTube como los Hermanos Phillipou o Curry Barker, que están dando de qué hablar por su creatividad, ingenio e historias interesantes que perturban a la audiencia.

De que trata Backrooms

Basada en el fenómeno viral que transformó oficinas vacías, luces fluorescentes y espacios liminales en una auténtica pesadilla colectiva, Backrooms pone a Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve en un thriller psicológico donde un carpintero y diseñador de muebles dueño de una tienda (Ejiofor) se pierde dentro de una dimensión imposible. Al suceder esto, su psicóloga (Reinsve) se sumerge en este lugar donde la lógica deja de existir y algo parece observar desde las sombras.

De vuelta al pasado: de dónde viene Backrooms

Hablar de los Backrooms implica irnos hacia atrás. El planteamiento de este lugar escondido a plena vista de nosotros con portales secretos que se abren y cierran de la nada nos lleva directo a las tan populares creepypastas, aquellos relatos inventados en el internet que han dado cuenta de monstruos y misterios como Slenderman (que fue destrozado en su versión cinematográfica).

De ahí, el joven apodado como Kane Pixels (ahora Parsons) le da un giro y crea una web serie con cortos en Youtube creados por él mismo, dotados de una estética entre ochentera-noventera donde, en un rompecabezas sin orden, presenta ciertos hechos grabados acerca de un raro experimento con la energía eléctrica donde gracias a un científico loco (no podía faltar) se crean estas aperturas a una dimensión paralela que se alimenta de la nuestra bautizada como Backrooms.

Con miles de teorías encima hechas por fans, el fenómeno brincó hacia muchos juegos hechos por gente donde veos todos los patrones que Parsons hizo oficiales en su proyecto. El predominante color amarillo, las luces titilantes, los espacios comunes con aires escabrosos y, claro, una que otra criatura rara para alimentar los sustos. Con todo esto detrás, el cineasta y guionista se embarcó a crear este largometraje que no da ninguna respuesta ni es la pieza faltante para comprender qué es este fenómeno, sino que le suma una capa más a la libre interpretación de los mismos.

Chiwetel Ejiofor comparte sus traumas psicológicos dentro de Backrooms. Foto: Imagem Films Mx / A24
Chiwetel Ejiofor comparte sus traumas psicológicos dentro de Backrooms. Foto: Imagem Films Mx / A24

Lo “liminal” como nuevo vehículo del miedo

Si bien Backrooms es un thriller psicológico, claro que depende de esa idea de lo liminal. Pero ¿qué es eso? Viene del vocablo latín limen, que se refiere a un umbral o límite. Normalmente describe estados, tiempos o espacios que existen en un punto de transición entre dos cosas distintas. En antropología y psicología nos habla de la “fase de margen” en una transición vital. En pocas palabras, son etapas de incertidumbre y transformación donde el individuo está suspendido entre su vida pasada y su futuro.

Y en los espacios físicos, la palabra alude a aquellos lugares diseñados para realizar una transición, como pasillos vacíos de hoteles, estaciones de tren o escaleras. O también, se trata de vacíos desolados que siempre transmiten una sensación extraña de nostalgia, soledad o irrealidad al estar por completo vacíos. Tomando en cuenta esto, Clark, el personaje de Ejiofor, esta atorado en esa dolorosa etapa de vacío, donde no sabe cómo seguir adelante.

Aquí encontramos uno de los puntos más interesantes de Backrooms, pues estos lugares representan no solo una extensión de nuestro universo, sino de nuestras propias mentes, traumas y dolores, aunque también alguno que otro buen recuerdo. Esos problemas mentales de la psique del vendedor encuentran en este universo un eco que termina por absorber la soledad de Clark y la transforma en algo terroríficamente atmosférico que Parsons explota de buena forma.

Kane Parsons (o Kane Pixels en Youtube y sus redes) debuta en cines con Backrooms y lo hace de buena forma. Foto: Imagem Films Mx / A24
Kane Parsons (o Kane Pixels en Youtube y sus redes) debuta en cines con Backrooms y lo hace de buena forma. Foto: Imagem Films Mx / A24

La psique es la clave: descifrando el suspenso de Backrooms

Por ello está la otra cara de la moneda en la psicóloga que atiende a Clark, la Dra. Mary Kline, interpretada por la nominada al Óscar Renate Reinsve. Ella es la voz de la aparente cordura que busca sacar de lo liminal y ese limbo mental en el que su paciente está atorado. Sin embargo, ella también tiene uno que otro esqueleto escondido en el closet de su cabeza, lo cual genera otro tipo de lío dentro de este lugar misterioso.

Parsons, en esta ópera prima, no se dedica a explicar lo que es su universo, sino que le añade esta capa por demás interesante para hablar de la psique humana misma representada por habitaciones vacías, espacios aparentemente de paso y una atmósfera bizarra que es capaz de alimentarse siempre de algo indescriptible: la mente de cada uno de nosotros. Por ello, Backrooms logra transmitir esa incomodidad en los silencios y las figuras creadas que nos persiguen.

Es así que Kane Parsons crea no un relato de horror común lleno de jumpscares o sustos sencillos, sino que se anima a añadirle una capa más peligrosa a lo desconocido, misma que se siente tan cercana a nosotros por tomar como base la mente humana, así como distante y extraña. Por ratos un tanto repetitiva en su desarrollo, por otros simplemente extraña, no cabe duda de que este mundo apenas asoma una parte de lo que puede ofrecer al arriesgarse a no seguir los moldes y compartir un final abierto que no resuelve pero si cuestiona nuestra sanidad mental.

Comunicólogo, amante del cine, la música y todo lo que sea cultura. Forjando una carrera en el medio desde 2018 a la fecha. Colaborador en varios espacios, consciente de que un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Haga clic para comentar

Deja una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *