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Rush en el Palacio de los Deportes: 50 y tantos años de carrera resumidos en un concierto de leyenda

Más de 20 años después y ya sin Neil Peart pero con una energía intacta, Rush regreso a México como parte de su Fifty Something Tour

Mario Valencia

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Rush en la Ciudad de México

¡Vaya día tan canadiense que fue el 18 de junio del 2026! Como un vaticinio de gloria, el día que Canadá ganó su primer partido en copa del mundo, Rush, la banda más importante en la historia del rock surgida de la nación de la hoja de maple, se presentó en la Ciudad de México en la primera de dos fechas en el Domo de Cobre de su gira Fifty Something.

Pasaron 22 años desde que el trío pisó suelo mexicano en una presentación ofrecida en el Foro Sol. Sigue pareciendo una locura que estemos presenciando este reencuentro, más por el hecho de que a sus 70 años, no titubean en tocar por casi tres horas continuas.

Parecía que toda esperanza se había ido con el fallecimiento de Neil Peart en 2020, cuando la sorpresa más grande que recibimos en el mundo musical a finales del año pasado, fue el regreso de Alex Lifeson y Geddy Lee, acompañados por la virtuosa alemana Anika Nilles. No era para nada una labor sencilla llenar los zapatos del baterista más grande que ha puesto pie en este planeta pero demostró que por algo, está en su lugar tras el banquillo.

Un día caótico, ya habitual en la CDMX, entre diluvios (estoy seguro que me agriparé de nuevo), un metro atascado, tránsito y un colapso general provocado por la euforia hacia el partido del Tricolor que se llevaría a cabo casi a la misma hora, nos dieron la bienvenida al Palacio de los Deportes en un show que pasará a los libros bajo un solo adjetivo: legendario.

Así fue el concierto de Rush en la Ciudad de México

Resulta fascinante la manera en que la banda se sabe parte de la cultura popular y lo aprovecha a su favor. Minutos antes de las 8:30 y ya con las gradas abarrotadas, las luces apagaron y nos mostraron un divertido montaje titulado Where’s Rush? donde acompañamos varias escenas como volver a ver a Paul Rudd en su papel de I Love You, Man, queriendo tocar “Fly By Night” o el famoso clip de South Park de Lil’ Rush que los acompaña en vivo desde 2007 hasta llegar a nuestros héroes, empolvándose en un castillo. Una nostalgia muy conmovedora.

La verdad sea dicha, los precios para las entradas eran estratosféricos pero al ver el nivel de producción, se entiende y justifica. No fue un espectáculo simple donde nada pasa visualmente para acompañar la música: es una experiencia completa desde dicha introducción proyectada en una de las pantallas más grandes que haya visto en el Palacio, pasando por los acordes iniciales de “Xanadu” hasta el “¿Cómo están, amigos?” de Geddy. Los primeros minutos fueron una épica antesala de las casi tres horas de concierto que nos regalarían, llenos de sorpresas en cada vuelta.

“Esta es una gira para honrar nuestros pasados 50 años y a nuestro fallecido hermano, Neil Peart”, anticipó el cantante. Sin embargo, a diferencia de otros actos que utilizan el recuerdo de sus compañeros caídos como una simple demostración de nostalgia, la intención aquí fue solemne en cada video en su honor y cada palabra para mencionarlo. Nada fue gratuito, y Anika hizo que todos enloquecieran con ella, como en “Bravado”.

El primer acto fluyó con varias sorpresas, un set practicamente distinto a lo que vimos en su regreso en Los Ángeles: “Red Sector A”, la favorita de culto “La Villa Strangiato” con sus carnavalescos visuales y luces giratorias cual juego mecánico, la ochentera “New World Man” y el primer cierre con la clásica Universal, “The Spirit of Radio”. Tras el hit, un intermedio de 23 minutos. ¿Por qué tan específico? Para que todos gritáramos cuando apareciera el “2112” en la pantalla, por supuesto.

Rush en la Ciudad de México
Perdí la cuenta de cuantos bajos sacó Lee. ¿Acaso fueron unos siete? Foto: Liliana Estrada/Ocesa.

Regresamos todos refrescados tras la pausa de hidratación progresiva y ahora sí, la introducción completa de Lil’ Rush cortesía de Parker y Stone para arrancar el segundo set con “Tom Sawyer”. Pero le juro, querido lector, que estoy sin palabras para describir el siguiente movimiento. “YYZ” debe ser uno de los mejores momentos que he vivido en 20 años que tengo de ir a conciertos. Pesada, intimidante, imponente. Uno ve la forma de tocar de Lee y entiende la obsesión de Les Claypool hacia su persona. Cuatro minutos donde quedé perdido en un trance. No hay más. Esa será la canción que atesore hasta mi último aliento.

A manera que sonó un poco a broma, Geddy tomó el micrófono: “creo que les vamos a tocar todo el Moving Pictures“. ¡Ah caray! ¿Y qué pasó a continuación? ¡Qué escuchamos en su totalidad el octavo álbum de estudio de Rush!

Algo impensable, la sorpresa mayor, la muestra de cariño más grande que se le puede tener a sus fans más apasionados. Un viaje de 40 minutos entre la estruendosa pirotecnia de “Limelight”, el ojo que todo lo ve en “The Camera Eye”, el elegante auto rojo de carreras en “Red Barchetta”, la caza de brujas moderna en “Witch Hunt” y ese cierre, atascado en sintetizadores de “Vital Signs” que bajó la monumental pantalla a altura de escenario para cubrir a los integrantes en una línea vital verde… Lo de Moving Pictures fue la encarnación de belleza, de todo lo que es puro e increíble en la música.

Concluyó dicho set y Neil nuevamente ocupó la pantalla con imágenes que nos llevaron hasta su juventud, a escuchar su forma tan metódica de pensar. “Time Stand Still” fue la elegida para conmovernos casi hasta el llanto. Y después, uno de esos hits entrañables que también hemos escuchado con don Alfonso Fernández Zepeda o en radio Delfín (para no decir la emisora, obvio): “Closer to the Heart”. Esplendido.

De nuevo, las luces apagaron. Las pantallas lucieron como el Domo de Cobre jamás había presenciado. Estrellas por doquier y en el centro, el Starman logo. ¡Pum! Una explosión más al fondo del escenario. Aunque no escuchamos en su totalidad “2112”, decir que al menos escuchamos casi la mitad fue un logro en la vida melómana.

¿Qué dijeron que ya se había acabado Rush? ¡Pues no! Todavía hasta encore nos tocó con dos piezas de su debut: “Finding My Way” y “Working Man”. Uno ve bandas como ellos o AC/DC con la energía que tienen a sus 70 y no puede más que inspirarse a tomar fuerzas y seguir adelante cada día. No hay pretexto.

Rush, 18 de junio del 2026, Palacio de los Deportes, Ciudad de México. Tatúenselo: es una fecha para la posteridad en la Historia del rock en México. Vuelvan o no a territorio nacional, la memoria quedo. ¡Disfrútenlo quienes vayan el sábado!

Rush en la Ciudad de México
Que me perdone el mundial pero, ¿cuándo más iba a volver a ver a esta leyenda? Foto: Liliana Estrada/Ocesa.

Este fue el setlist de Rush en su regreso a la Ciudad de México

  1. Xanadu
  2. Dreamline
  3. Subdivisions
  4. Headlong Flight
  5. Bravado
  6. Red Sector A
  7. La Villa Strangiato
  8. Anthem
  9. New World Man
  10. The Spirit of Radio
  11. Tom Sawyer
  12. Red Barchetta
  13. YYZ
  14. Limelight
  15. The Camera Eye
  16. Witch Hunt
  17. Vital Signs
  18. Time Stand Still
  19. Closer to the Heart
  20. 2112 Part I: Overture
  21. 2112 Part II: The Temples of Syrinx
  22. 2112 Part VII: Grand Finale
  23. Finding My Way
  24. Working Man

Fotógrafo y reportero desde 2015, programador del Festival Macabro, profesor de Historia del cine en la FES Acatlán y coordinador de materiales en Filmin Latino.

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