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Pólvora Live

Paul Di’Anno en la Ciudad de México: una tragedia, frustración y tristeza

La promesa aquí era escuchar los discos Iron Maiden y Killers en su totalidad, pero la salud de Paul Di’Anno tendría otros planes para todos.

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Paul Di'Anno en el Foro Veintiocho / Foto: Alexander Muñoz

Antes de pasar de lleno con los hechos acontecidos en el concierto, me gustaría hablar un poco de la historia de Paul Di’Anno. El paso de Di’Anno por Iron Maiden fue un momento clave en la historia de la banda. Su estilo vocal único y agresivo se convirtió en una de las principales características de la banda y sentó las bases del sonido que los fanáticos de la ‘Doncella’ conocen y aman hasta el día de hoy. También contribuyó significativamente a la escritura de letras y canciones, incluyendo clásicos como “Sanctuary”, “Running Free” y “Remember Tomorrow”.

Los fanáticos de Iron Maiden consideran a Paul Di’Anno como un pionero en la historia de la banda y del heavy metal en general. Su trabajo en los dos primeros álbumes Iron Maiden y Killers, es altamente valorado por los fanáticos y críticos de la música. Su estilo vocal único y su presencia en el escenario lo convirtieron en un líder natural y una figura icónica del heavy metal, y su legado sigue vivo en la música de Maiden y en el corazón de los fanáticos en todo el mundo.

En cuanto al estado de salud actual de Paul Di’Anno, desafortunadamente ha tenido que enfrentar varios problemas de salud en los últimos años. En 2016, fue sometido a una cirugía para tratar una hernia de hiato, una afección que afecta el esófago y el estómago. En 2019, anunció que se había sometido a una cirugía de cadera y que tendría que hacer una pausa en sus actividades en vivo para recuperarse.

Paul Di'Anno en el Foro Veintiocho / Foto: Alexander Muñoz
Paul Di’Anno en el Foro Veintiocho / Foto: Alexander Muñoz

Además de estos problemas físicos, Di’Anno también ha luchado contra problemas de adicción en el pasado. En una entrevista de 2014, habló abiertamente sobre su historial de abuso de drogas y alcohol y dijo que había estado sobrio durante varios años. Sin embargo, también admitió que sufría de problemas de ansiedad y depresión, y que estos habían afectado su salud mental en el pasado.

A pesar de estos problemas de salud, sigue siendo una figura respetada y querida en la comunidad del heavy metal. Sus contribuciones a la música de Iron Maiden y al género en general son ampliamente reconocidas y valoradas, y su legado sigue siendo una fuente de inspiración para muchos fanáticos de la música en todo el mundo.

Con todo y los problemas de salud que ha enfrentado, las pestes que llego a hablar de Maiden (aunque ahora estén en buenos términos) y su fama por ser algo irresponsable en varios aspectos, muchos fanáticos de la doncella nos dimos a la tarea de asistir a este show que pintaba para ser una joya total, ya que nos encanta la nostalgia pero no de cualquier tipo,  este no era un show de exintegrantes de bandas importantes que coverean temas de épocas en las que ni estuvieron, de esos shows que se anuncian como “el baterista de esta famosa banda” aunque solo hayan estado un mes en la agrupación.

La promesa aquí era escuchar en punto de las 22:00 horas los discos Iron Maiden y Killers en su totalidad. Así que desde las 17:00 horas algunos fanáticos se dieron a la tarea de comenzar la fila afuera del Foro 28, ubicado en el interior de Plaza San Cosme. El calor era brutal y desde ese momento el personal se encargaba de pasar por la fila para decirte de la forma menos amable que las mochilas no pasan pero eso sí, el personal de la paquetería si tenía ganas de chambear y te saludaba de la forma más atenta.

Railrod
Railrod en el Foro Veinticoho / Foto: Alexander Muñoz

Aunque la apertura de puertas fue una media hora después de lo esperado, la verdad es que todo salió en orden en ese aspecto, acceso rápido y su revisión adecuada. Posteriormente las bandas encargadas de calentar los motores hicieron lo suyo de una manera sorprendente.

Comenzamos con Railrod, un acto de hard rock que no es nuevo en esto de rifarse la misión de abridor, ha tenido la oportunidad de compartir el escenario con Aerosmith y aunque este escenario es mucho más chico que el de la Arena Ciudad de México, el guitarrista y vocalista, Os, sabe cómo mostrar su talento y mantener al público entretenido; directo, técnico y entretenido.

Posteriormente, Okktli hizo lo suyo con su doom y aunque musicalmente no eran lo más adecuado al evento, la verdad es que también lograron encender mucho el ambiente desde el inicio; creo que lo único que medio afecto su presentación fue el sonido, de repente se escuchaba distorsión medio rara entre sus canciones que espero no haya sido a propósito porque era algo molesto.

Okktli en el Foro Veintiocho / Foto: Alexander Muñoz
Okktli en el Foro Veintiocho / Foto: Alexander Muñoz

La tragedia con Paul Di’Anno en CDMX

Paul estaba programado para salir a las 10 de la noche, pasaron las 10:30, las 10:45, las 11:00 y no había luces del ex vocalista de Maiden, de hecho, tanta era la desesperación de muchos por verlo llegar que algunos miembros de la audiencia se acumularon cerca de la entrada al lugar mientras grababan o sacaban sus vinilos para ver si podían cazar al vocalista ahí mismo. Por desgracia otra parte de la audiencia estaba muy desconectada, entre borrachos e impacientes, se escuchaban mentadas de madre e inclusive, muchos se juntaron para gritar “Reembolso, reembolso”.

Casi a las 11:15 de la noche, el británico llegó y los de seguridad aprovecharon para despejar de forma no tan agradable el paso, comprensible pero no justificado; el talento nacional subió al escenario y comenzó a tocar The Ides of March en lo que trepaban a Di’Anno en su silla de ruedas. Y como si fuese el disco, en cuanto dejo de sonar esa intro, sonó el temazo “Wrathchild”, la voz se escuchaba cansada pero más melódica que hace 10 años.

Paul aprovecho para pedir perdón por la tardanza y también que lo disculpáramos en caso de que vomitara en escenario ya que no se sentía muy bien. Una situación totalmente fea ya que, entre voces, se supo que el británico no había llegado a tiempo al show ya que se encontraba hospitalizado o con un especialista de la salud en su hotel, sea cual sea la situación, eso debió ser una señal totalmente obvia de lo que sucedería minutos después.

A pesar de la condición en la que se encontraba, Di’Anno pidió una cerveza para entrar en ambiente, acto que muchos aplaudieron, posterior a un buen trago de chela en lata pudimos escuchar en su totalidad “Sanctuary”, “Purgatory” y “Drifter”, con algunos problemas para llegar a las notas o inclusive para terminar las oraciones, pero se logró.

La verdadera tragedia comenzó con la canción basada en el cuento corto de Edgar Allan Poe, “Murders In The Rue Morgue”, aquí la cara de Paul no mostraba más que dolor y no solo nos referimos a dolor físico, se notaba triste y frustrado con él mismo, fue por ahí del segundo verso que el vocalista tomó velozmente una toalla que se encontraba en una mesa a su lado, cubrió su boca con la toalla y mientras cantaba Oaxaca, el staff aprovechaba para llevarlo a un lado del escenario para que un paramédico lo atendiera debidamente.

Dado a este terrible acontecimiento, la banda local comenzó a tocar “Transylvania” para hacer algo de tiempo. Paul regresó al escenario para interpretar “Remember Tomorrow” y aquí fue cuando me cayó el golpe de realidad me fue imposible no llorar con toda la escena ya que fue cuando peor se vio la situación; se podía observar a Paul cantar sin aire, entre líneas sin completar, los ojos cerrados y la letra “I shall return from out of fire”.

Nuevamente, agarró su toallita de forma desesperada con una mano mientras con la otra pedía ayuda y gritaba entre alientos “Out, out”. Uno de los momentos más trágicos que he podido presenciar en mi historial de conciertos.

Paul Di'Anno en el Foro Veintiocho / Foto: Alexander Muñoz
Paul Di’Anno en el Foro Veintiocho / Foto: Alexander Muñoz

La frustración

La verdadera frustración fue para y con los fanáticos. Fue frustrante para ellos tener compasión de una vida humana, al parecer ver a una persona dejar su vida en el escenario no es suficiente y aunque personal del evento salió para pedir un poco de silenció para que Paul no se estresara aún más y pudiera salir nuevamente, parece que todo lo que escucharon fue: “No dejen de chiflar, abuchear y gritar como changos el nombre de Bruce Dickinson”.

Comprendemos en parte la frustración de la audiencia, hoy en día ir a un concierto es caro, ya no importa si es una producción grande o algo más chico como en esta ocasión, desembolsar más de 3 salarios mínimos es complicado para muchos, pero al mismo tiempo es la única escapatoria que tienen de la rutina. Pero también es muy descarado estar gritando sandeces y actuando como simios cuando se pide un poco de tranquilidad, más cuando la salud de un ser humano está en riesgo.

Paul Di'Anno en el Foro Veintiocho / Foto: Alexander Muñoz
Paul Di’Anno en el Foro Veintiocho / Foto: Alexander Muñoz

La tristeza

Ya era medianoche y aún no había noticias de que sucedería con el show por lo que muchos fans se tuvieron que marchar para alcanzar transporte; en ese momento nuevamente salió staff del evento para anunciar que pondrían canciones de fondo en lo que Di’Anno recuperaba su condición para continuar con el show. Se podían observar algunas caras tristes, con lágrimas y sin saber que hacer. ¿De verdad fue buena idea continuar con el show a pesar de que empezó tarde debido a la condición médica del británico? ¿La avaricia y deseo de no fallar pudo más que la lógica?

Muchos leyendo no lo saben, pero mi banda favorita desde que tengo memoria es y siempre será Iron Maiden, ha estado en todas mis etapas y soy un fan cegado, amo todas y cada una de sus eras.

El golpe emocional durante este show fue muy duro. Lo único en lo que pude pensar cuando sacaron por segunda vez a Paul del escenario fue en como quería llegar a casa y ver la película The Wrestler, dirigida por Darren Aronofsky, en donde seguiremos la vida Randy Robinson, un luchador que fue muy popular en los años 80 y ahora que sus tiempos mozos pasaron, se dedica a luchar en el circuito independiente con un salario miserable ¿Hasta dónde lo puede llevar su amor por el ring?

Paul Di'Anno en el Foro Veintiocho / Foto: Alexander Muñoz
Paul Di’Anno en el Foro Veintiocho / Foto: Alexander Muñoz

¿Qué tanto tienes que amar el escenario para estar dispuesto a dar la vida en el? Muchos llaman profesional a Di’Anno por salir a medio cantar 6 canciones y media a pesar de la condición en la que se encontraba pero mucho otros le llaman falta de profesionalismo y ponen de ejemplo a Blaze Bayley, otro ex vocalista de la doncella de hierro, quien acaba de sufrir un ataque al corazón y prefirió posponer algunas de sus fechas cercanas.

Otros también culpan a la promotora de una pésima organización, ya que Paul Di’Anno no pudo continuar con el show pero se prometió un meet and greet para compensar y aunque algunos afortunados pudieron tener su foto y firma, no se pudo complacer a todas las almas y hasta el momento muchos siguen exigiendo un reembolso sin importar la situación, pero parece ser que la promotora no hará nada al respecto ya que no han lanzado ningún comunicado al respecto y únicamente han respondido los comentarios del tema con mucho sarcasmo.

Estudiante de LANCE, apasionado reportero y fotógrafo de la música, la lucha libre y el cine de terror serie B de los años 80. A veces metalero, a veces emo pero siempre un misfit friki de corazón.

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