Pólvora Live
Marty Friedman en la Ciudad de México: el icónico guitarrista dio una excelente clase maestra en el Lunario
El legendario guitarrista Marty Friedman regresó a la Ciudad de México de la mano de su gira Drama para una noche llena de virtuosismo
Este año, los fanáticos de los guitarristas virtuosos hemos sido muy bendecidos. De ver al maestro Steve Vai interpretar lo mejor del King Crimson ochentero, ahora tocó llegar al Lunario del Auditorio en un sábado particularmente caótico entre lluvias, Reforma cerrado y saturación en el transporte público, para ver a uno de los íconos más grandes del instrumento: Marty Friedman.
Una hora antes del inicio, la benevolente seguridad del recinto permitió que todos los asistentes entraran al lugar ante la inclemente lluvia que no cesó hasta la madrugada. Una vez adentro, se vivió un ambiente muy cálido, demasiada expectativa en el aire y respeto hacia los actos teloneros que sobresalieron en cada minuto de sus presentaciones.
Primero, puntuales a las 8 pm, llegó Obesity, trío consentido entre los que gustan del metal instrumental nacional. A pesar de unas fallas menores al inicio del recital (practicamente no se escuchaban), pronto se arreglaron y su participación siguió ante aclamación absoluta. ¡Larga vida a la Duckinvasion!
No tenía el gusto de conocer al siguiente invitado pero me pareció un tipo de lo más encantador. Andy Addams, guitarrista colombiano, salió vestido con una especie de armadura llena de pequeñas luces. Pronto se ganó a los fans con su actitud bacana, un talento brutal en las seis cuerdas y las versiones instrumentales al “Separate Ways” de Journey, “Eruption” y “Ain’t Talking ‘Bout Love” de Van Halen y si mi oído no miente, por ahí se aventó un fragmento a un tema del clásico Mega Man X de SNES.
Al final, bajó a estrechar la mano de los asistentes en primera fila, regalando plumillas y recibiendo infinidad de halagos. Que agradable sujeto.

“Are you ready for some fucking metal?”: así fue el concierto de Marty Friedman en el Lunario
Minutos antes de que la leyenda detrás de la mejor era de Megadeth (sin discusión alguna, lo que es), una mujer de su staff repartió algunas postales conmemorativas a los afortunados en primera fila. ¿Será que se las habrán firmado al final? Ojalá.
Puntual a las 9:30, las luces del Lunario apagaron y durante las siguientes casi dos horas, viajamos en un solo de guitarra que bien pudo ser infinito. Marty llegó junto a su banda increíbles músicos japoneses: un baterista muy simpático con todo el look a la Tommy Lee, una bajista de mucha presencia aunque de evidente sonrojo ante la aclamación de todos y un guitarrista igual de brutal que el estadounidense. Es el ensamble perfecto.
“Mexico City, a huevo!”, fue lo primero que Marty Friedman dijo al tomar el micrófono. El compositor llegó con buen humor a la cita, con todo y la idea de que el material a promocionar se titula Drama, misma que acaparó los reflectores junto a algunos covers a piezas orientales, incluido un fragmento de “Tsume Tsume Tsume” de Maximum The Hormone, varias indispensables de su repertorio solista como “Hyper Doom”, “Devil Take Tomorrow” o el impactante diálogo entre solos que hay en “Dragon Mistress” y porque no, una complacencia a la era Megadeth con “Tornado of Souls”, misma que siempre dejará una sensación agradable de vivir en vivo.
Lo más divertido: como olvidar cuando introdujo “Tearful Confession” donde primero pidió el grito de las mujeres (casi casi, “venga el grito de las mujeres solteraaaas”) y el de los hombres, que sonó como toda una tribu bien cavernaria. Amé demasiado.

Tras el frenetismo del set, llegó la mejor parte del espectáculo: la presentación de cada integrante de la banda donde Friedman, bromeó sobre el origen de cada integrante. “Desde Aguascalientes… Desde Monterrey”, decía de su guitarrista. “A girl from the beach… From Acapulco… Puerto Vallarta… ¡Cancún!”, bromeó ante la tímida Waka quien, al tomar el micrófono, aprovechó para echarse unos versos de “We Will Rock You”. Fue adorable.
“La última vez que vinimos, ustedes nos enseñaron el ‘a huevo’. Ahora nosotros les enseñaremos la versión japonesa para cuando vayan allá”. Quiero creer que tal cual lo que todos gritamos al unísono y sin chistar, se escribe “maji pane”. Ya si se las mientan en su viaje al Sol Naciente, me disculpo.
Mezclando el tema de Peter Gunn a toda velocidad, “Kaeritakunattayo”, la pieza que amenizó toda esta parte, llegó a su final para el emotivo encore con “For a Friend”. Sin duda, Marty Friedman no solo está a otro nivel como artista, sino que es el perfecto showman. No es el clásico intérprete a la G3 que solo se queda de pie tocando a toda velocidad. Se involucra con la gente, los toma como suyos en cada canción y el resultado, fue un concierto memorable para todos. ¡A ver que expresión japonesa nos enseña a la próxima!

Este es el setlist de Marty Friedman en el Lunario
- Deep End
- Angel
- Monophony
- Hyper Doom
- Amagigoe
- Tornado of Souls
- Kaze ga Fuiteiru
- Tearful Confession
- Illumination
- Devil Take Tomorrow
- Elixir
- Tsume Tsume Tsume
- Dragon Mistress
- Kaeritakunattayo
- For a Friend
