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Agalloch: “Nos consideran o culpan de haber dado origen al post-black metal”

Don Anderson de Agalloch nos habló sobre Ashes Against the Grain, su visión del post-black metal y su llegada al Candelabrum Metal Fest

Mario Valencia

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Agalloch | Entrevista

Nos acercamos a la cuarta edición de Candelabrum Metal Fest, un festival que año con año se reafirma como una de los mejores eventos de metal en México.

En esta ocasión, al igual que sus ediciones anteriores, Candelabrum Metal Fest nos ofrece una gran variedad de bandas, con el sello de la casa, aquellas que han venido poco o que será su primera presentación en México como en el caso de Agalloch.

Este grupo que ha sido esperado por años por aquellos fans del post-black metal y que muchos precisamente esperaban que vinieran por primera vez al país de la mano de Candelabrum Metal Fest.

Agalloch
Agalloch llegará al Candelabrum Metal Fest IV

El renacer de Ashes Against the Grain de Agalloch

En esta ocasión tuvimos la oportunidad de platicar con Don Anderson, y por supuesto que no podíamos dejar de lado uno de los discos más representativos del grupo, Ashes Against the Grain.

“Recuerdo cuando empezamos a escribirlo y grabarlo, fue después de The Mantle, que todos sentimos que era extenso, algo disperso en muchos sentidos. Decidimos que queríamos hacer un disco más de hard rock o heavy metal, donde las canciones fueran más concretas. Y eso fue lo más cerca que llegamos. También fue el disco que, cuando salió, realmente nos llevó más hacia más público, Pitchfork le dio una reseña excelente, y de repente empezamos a entrar en otras escenas, no solo en la del metal.

Lo genial de reeditarlo ha sido tocar el disco completo en vivo. Nunca habíamos tocado la canción “Fire Above, Ice Below”. Nunca. En parte porque no nos gustaba cómo quedó en el disco, y nunca pensamos que funcionaría en vivo. Pero hace unas semanas comenzamos a ensayarla para los shows que hicimos con Emperor, donde tocamos Ashes Against the Grain y ellos In the Nightside Eclipse. Nos sorprendió lo bien que salió “Fire Above, Ice Below” y cómo pudimos prácticamente reinventarla en vivo. Así que probablemente ahora la incluyamos permanentemente en el setlist.

Ha sido genial porque tocar una canción en vivo cambia todo. Lo interesante de los primeros discos de Agalloch es que nunca fueron pensados para tocarse en vivo.

Grabábamos por separado y luego, si queríamos tocarlo en vivo, teníamos que descifrar cómo hacerlo. Así que tocar el disco de principio a fin ha sido la mejor parte de reeditarlo”.

El dolor personal detrás de Ashes Against the Grain

Ashes Against the Grain es uno de los materiales más exitosos de Agalloch, sin embargo, su proceso estuvo rodeado de mucho caos:

“El booklet incluye fotos y material de esa época. Fue un tiempo difícil: me estaba divorciando, mi padre estaba por morir de cáncer, y yo lo llevaba a sus tratamientos en ese tiempo.

Recuerdo que no vivía en Portland en ese entonces, y cuando regresé después de grabar, recibí un paquete grande de un músico alemán, también fan de Agalloch, que tocaba en una banda llamada Escape the Day, de música muy triste y downtempo. Me encantaba. Y me mandó una carta de suicidio. Así que el disco estuvo rodeado de oscuridad. Su nombre era Florian y le dedicamos la canción “Our Fortress is Burning”. Fue una época dura. Pero cuando salió, nos ayudó muchísimo”.

Pitchfork, el mainstream y el “accidente” de la fama

Pitchfork, el reconocido medio sirvió para que Agalloch se abriera paso a un público más extenso, sin embargo Anderson desconocía el medio y el impacto que este pudiera generar en Agalloch:

“Fue la primera vez que supe de Pitchfork. Mi contacto con el periodismo musical venía de los 90: fanzines, luego webzines, y algunas revistas de metal como Metal Maniacs, Brave Words & Bloody Knuckles, Unrestrained, Pit, Sounds of Death, Terrorizer, y ahora solo queda Decibel. Así que no sabía qué era Pitchfork, pero la gente a mi alrededor decía que era algo grande. Creo que nos dieron 8 de 10. Y todos decían que eso era raro, porque Pitchfork era muy elitista, muy “hipster”. Al principio no me importó, pero nos dio más exposición fuera del metal, aunque no la buscábamos. Solo hicimos el disco que queríamos.

Creo que la producción, las canciones pegajosas, y el hecho de que no fuera black metal feroz con blast beats, hizo que atrajera a gente que escuchaba indie rock. Nosotros escuchábamos mucho Slowdive, My Bloody Valentine, incluso Dinosaur Jr., bandas con una oscuridad que nos gustaba. Creo que por eso conectó con otra audiencia. Y bueno, nos consideran o culpan de haber dado origen al “post-black metal”, como Deafheaven, Alcest, etc. No sé si debería disculparme o tomar crédito por eso. Es complicado”.

Las influencias que moldearon a Agalloch

Aunque Agalloch es considerada una banda pilar e influyente dentro del post-black metal, Anderson piensa que esto se desarrollo con otro grupos en años previos, pero también señala que ha sido influenciado por bandas de post-rock:

“Pues… el término “post” me parece válido como prefijo: es lo que viene después. Para mí, los primeros discos post-black metal fueron Written in Waters de Ved Buens Ende o La Masquerade Infernale de Arcturus. Esos discos ya estaban llevando el black metal a otro lugar: más raro, más vanguardista. Ved Buens era como Voivod mezclado con black metal, y Arcturus era como Mr. Bungle con black metal.

Cuando escuché por primera vez Souvenirs d’un autre monde de Alcest, pensé: “Esto es Burzum con Slowdive, perfectamente unidos”. Sigue siendo mi disco favorito de Alcest. Después se fueron más hacia el indie puro, y aunque me gusta, me gustaba más cuando conservaban el toque de black metal.

Todavía escucho mucho “post-rock”, como God is an Astronaut, If These Trees Could Talk y Godspeed You! Black Emperor. Pero en realidad ahora escucho más jazz y música clásica”.

Anderson es una persona que no solo se centró en ser fan del metal, extendió sus gustos hacia otros géneros que de alguna manera también han influenciado lo que es Agalloch:

“Fue algo natural. En la época de The Mantle (2000-2002), no era un buen momento para el metal. No escuchábamos nada nuevo, solo cosas de los 90 que nos gustaban. Lo nuevo era nu metal y eso no nos interesaba. Así que empezamos a explorar otras cosas, y eso influyó en The Mantle, luego en Ashes Against the Grain y en todo lo que vino después”.

La etiqueta del post-black metal

La eterna discusión entre los fans del black metal, es definir si Agalloch podría considerarse como una banda de este género, pero esto a Anderson no le importa mucho, él sabe muy bien lo que es Agalloch:

“Mucho de eso es culpa de la prensa. No recuerdo que Agalloch se autodenominara black metal, tal vez lo hicimos en algún momento, no lo sé. No me siento cómodo con el término. Si alguien dice que no somos black metal, está bien. Cuando me preguntan qué tocamos, yo digo: somos heavy metal. Al final del día, eso somos. Todos crecimos con metal clásico como Iron Maiden, luego thrash, death, black… ese es nuestro origen.

Pero entiendo a qué te refieres. El black metal tiene mucho gatekeeping. A mí ya no me importa, ya estoy muy viejo para eso. Pero la historia no miente: nuestro demo salió en 1997. Todos hacíamos death o speed metal desde principios de los 90. No somos nuevos en esto. Pero hemos evolucionado.

Sé que no parezco un músico de black metal. Ni quiero parecerlo. Cuando tocamos en Fortress Festival me sentía fuera de lugar con toda la gente con camisetas de Darkthrone o Mayhem. Por eso uso una camiseta de Yes, para ser distinto. Amo esas bandas, claro, nos influenciaron, pero el mundo es más grande que las etiquetas. Nosotros nunca fuimos black metal “puro”. No hay nada satánico en nuestra música. Nunca nos interesó eso. Somos solo una banda de metal. Así de simple”.

Nueva música y el riesgo de volver

Con el regreso de Agalloch a la escena es inevitable que sus fans no piensen en nueva música. Anderson nos adelantó un poco sobre que es en lo que quiere trabajar Agalloch:

Ya tenemos material preparado. Estamos calentando motores. Ya empezamos a decir “oye, nos vamos a hartar de tocar estas canciones siempre”. Ya hemos añadido algunas nuevas al set. No queremos convertirnos en una banda de nostalgia.

También somos conscientes de la presión que genera un “disco del regreso”. Justo leí en Decibel que metieron Surgical Steel de Carcass a su Salón de la Fama. Y al leer su entrevista pensé: “Así nos sentimos nosotros ahora”. Ellos se reformaron y tardaron años en sacar un nuevo disco. Creo que estamos en el mismo barco. Hay ideas, hay riffs, y creo que sucederá porque todavía disfrutamos hacer música. Nadie nos lo está pidiendo, no hay disqueras detrás presionando. Eso es genial. Es un gran momento para estar en una banda.

Nos gustaría tocar en lugares donde nunca fuimos: México, Sudamérica, Australia. Lo vemos como asuntos pendientes. Nunca tocamos en México, ni siquiera hemos estado como turistas. Así que será completamente nuevo para todos”.

La escena del noroeste estadounidense

Al hablar de música hecha en los Estados Unidos mucha gente rápidamente cita las grandes escenas como la de Nueva York y Los Ángeles, pero un poco alejado de ese ajetreo siempre ha estado Portland, una ciudad que aunque discreta en el ámbito musical cuenta con una escena sólida:

“Mucha gente dice que el punk y el hardcore de Nueva York surgieron por la pobreza, lo que permitía a los músicos hacer arte. En el noroeste, aunque el clima ha cambiado, sigue siendo mayormente lluvioso, gris. Entonces, muchos se quedan en casa tomando café y creando arte. Eso ayuda. Además, antes de que Seattle explotara, era una región medio secreta. La gente conocía Los Ángeles y Nueva York… tal vez Tampa. Pero Portland, no.

Teníamos nuestras bandas grandes como Poison Idea, Dead Moon, Wipers, y también una banda llamada Mayhem (no la noruega). También hubo una escena death metal pequeña a principios de los 90. Todos eran muy solidarios, porque todos tocaban en varias bandas. Era muy unido, sin presiones de disqueras, lo que permitía mantenerlo auténtico.

Y sigue siendo así. Todos nos conocemos. Es diferente al resto del país. Es una comunidad muy rica, muy solidaria. Los festivales, como Northwest Terror Fest, son geniales. Es un lugar donde todos hacen cosas: arte visual, música, booking, tour management, ingeniería de audio… todos están creando”.

Agalloch se estará presentando en el Candelabrum Metal Fest el día domingo 7 de septiembre, así que no te pierdas la oportunidad de ser parte de su primera visita a México.

Candelabrum Metal Fest IV Día Domingo
Estas son las bandas que se presentarán en el Candelabrum Metal Fest IV el 7 de septiembre

Fotógrafo y reportero desde 2015, programador del Festival Macabro, profesor de Historia del cine en la FES Acatlán y coordinador de materiales en Filmin Latino.

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