Cine
Nadie 2: Bob Odenkirk golpea con un entretenimiento lleno de risas y acción que destroza la pantalla
El director, Timo Tjahjanto repite la fórmula y ejecución que funcionó en la primera entrega, imprimiendo mucha astucia y creatividad a sus escenarios y momentos…
Cuatro años han pasado desde que unos ladrones entraron a la casa de Hutch Mansell, donde esto lo llevó a desatar un caos exquisito e indirectamente contra la mafia rusa, y así. Ahora en Nadie 2, volveremos a la vida de Hutch en una dinámica más familiar así como ese lado laboral, lo cual nos llevará a una decisión y nueva aventura en este road trip.
Bob Odenkirk vuelve al ruedo junto con su familia ficticia: Connie Nielsen, Gage Munroe, Paisley Cadorath, Christopher Lloyd y RZA en esta cinta dirigida por el cineasta indonesio de terror y acción, Timo Tjahjanto (La Noche Nos Persigue, 2018).
Y con la llegada de esta nueva entrega, viene a nuestra mente, que de vez en cuando los géneros de cine deben revitalizar su terreno de juego, arriesgarse o hasta quizás volver a todo aquello que funcionó antes. Siendo curioso el caso de Nadie 2, trabajo que no busca expandir su historia, sino copiar y pegar aquello que funcionó antes en estructura y narrativa pero con diferentes escenarios, personajes y añadir más momentos endiabladamente llenos de caos, testosterona, risas y muchos golpes como sangre.
¿Realmente disfrutaremos de dicha vacaciones familiares o nos vamos a cansar de esto?

De qué trata Nadie 2
Cuatro años han transcurrido desde que un robo en su hogar y una cacería en la jungla de concreto por dar con los ladrones, llevó a Hutch Mansell (Bob Odenkirk) al enfrentarse involuntariamente a la mafia rusa y acabar con uno de sus grandes y repudiados líderes: Yulian Kuznetsov (Aleksei Serebryakov).
Tras esto, Hutch mantiene una deuda de 30 millones de dólares con “El Barbero” y la agencia de inteligencia que le ayudó a cubrir ese incidente con los rusos, lo cual trata de saldar poco a poco con una serie de golpes internacionales, que van desde lo fácil hasta lo más complicado y cansado.
Pese a disfrutar como siempre de la adrenalina y caos de su trabajo, Hutch no tiene una buena relación con su familia, empezando por no saber nada de sus hijos, volviéndose un padre ausente para Sammy (Paisley Cadorath) y Blake (Gage Munroe), como estar alejado de su esposa Becca (Connie Nielsen). Así que para intentar remediar esto, Hutch decide realizar unas vacaciones familiares en Plummer Ville, lugar en que su hermano (RZA) y él, tuvieron un genial momento de infancia con su papá (Christopher Lloyd).
Lo que Hutch no sabe es que ese lugar ha cambiado al pasar de los años, siendo una ruta de tráfico monetario y armamentista para grandes capos y terroristas, el cual es manejado por la misma justicia del pueblo y liderado por la extravagante y letal Lendina (Sharon Stone).
Aunque los Mansell buscan tener un momento familiar y crear algunos buenos recuerdos, la naturaleza del antiguo “auditor” y cierto momento con sus hijos, cambiará todo el panorama de este viaje, donde Hutch deberá hacer respetar a su familia y protegerla, como defenderse de los nuevos problemas que vendrán.

“Todos tenemos facetas distintas. Pero más que nada eres su papá . Ve a arreglar esto.”
Nadie 2 es una alucinante nueva entrega que ofrece acción al por mayor, más que su antecesora, nivelando un drama familiar y personal que se vuelve entretenido por su contenido visual, como los momentos divertidos que tiene y donde sabe exactamente cómo compensar el entretenimiento del espectador que sabe a lo que viene.
Lo cual no sería posible sin la dirección de Timo Tjahjanto quien va de menos a más pero repitiendo la fórmula que le funcionó a Ilya Naishuller (vocalista de la banda de rock rusa Biting Elbows) en la primera entrega. Donde el guión de Derek Kolstad y Aaron Rabin para Nadie 2 resultará para algunos un copia y pega descarado, en donde la novedad por contar algo distinto o nuevo para dar a conocer más su propio mundo desaparece, siendo algo del montón dentro del género del cual proviene.

La misma apertura, la misma estructura y ritmo que la primera entrega, quizás, hasta los mismos males y virtudes. Donde por diálogos y una sola acción se nos presenta el conflicto y a nuestros villanos en turno, aunque estos últimos sean apresurados y un poco mal desarrollados pero interesantes de todo aquello que pueden hacer con tan poco tiempo.
Cabe destacar que Kolstad y Rabin incluyen una dinámica familiar interesante que aumenta las apuestas para nuestro protagonista y ver cómo se desarrolla en este “nuevo” entorno, así como conocer mejor a los demás personajes y no desperdiciarlos tanto como en la primera que tenían muy poco tiempo en pantalla. No será lo mejor, pero es un punto importante para traer a Nadie 2 de nueva cuenta a la pantalla grande, aunque deja una que otra cosa suelta a propósito o por error ahí suelto en el camino.

¿Entonces si esta secuela de Nadie es más de lo mismo qué es lo que en verdad nos atrae de este proyecto? Que su director, Tjahjanto, imprime con mucha astucia y creatividad sus escenarios y algunos momentos dentro de Nadie 2 con tal de mantenernos muy atentos a la pantalla grande y deseosos de ver más y cómo será el siguiente ataque.
El derramamiento de sangre, impactó de balas y las explosiones de granadas o minas estará a la orden del día junto con la emoción que causarán ciertos momentos en la hora y media de duración que tiene. Aunque muchos querrán seguirla comparando con un John Wick más hogareño, Nadie 2 es un road trip lleno de risas, caos y destrucción al mismo tiempo que le da una importancia a la familia y ese amor explosivo entre Bob Odenkirk y Connie Nielsen que destrozará la pantalla con The Power Of Love de Céline Dion en el fondo.

“No es posible que seas sólo un hombre de familia.”
Bob Odenkirk mantiene el nivel físico de su personaje y devuelve su actuación en una potente pero pequeña secuela que le permite más libertad pero menos elegancia y más vulnerabilidad para desarrollar más los sentimientos y entidad oscura que ostenta Hutch. Pero con ello en Nadie 2, vuelve a traer algo bestial como personaje en cuanto a golpes e ideas macabras o dolorosas, siendo el último acto de la película una expansión de Mi Pobre Angelito en el terreno de la acción y donde podemos ver todo eso en acción; Odenkirk nos demuestra que todavía tiene el octanaje necesario para ser un héroe de acción y patear traseros durante unas vacaciones familiares en una secuela divertida y chingona.
Igual creemos que Odenkirk nos aguanta hasta una tercera y quizás, última entrega, antes de que esto se vuelva Los Increíbles o Los Indestructibles de Universal.

Connie Nielsen (Becca) es la mamá oso que toda familia quisiera tener. Bondadosa, amorosa y atenta como una guerrera que tiene poco tiempo para demostrar de lo que es capaz; a lado de Odenkirk forma un dúo extraordinario y único, sincero y que si tuviera más fuerza, se volvería una pareja icónica.
RZA y Christopher Lloyd tienen un poco más de tiempo en pantalla con sus personajes, aportando el humor necesario y adrenalina como locura en un siguiente nivel.
Otro lado que no tenemos que olvidar, y debemos mencionar son los villanos, donde Colin Hanks actúa como alguien insoportable e irritante, de ver quién la tiene más grande entre su sheriff y el personaje de Hutch. Mientras que Sharon Stone es estrafalaria, letal y peligrosa en apariencia pero sin una dosis de peligrosidad necesaria para nuestro protagonista. Eso sí, un gusto y exquisitez ver a Stone como la villana del cuento y que nos atraiga con su actuación no tan brillante y esplendorosa pero si indirectamente cómica como si de un villano de videojuego se tratara.

Nadie 2 no es superior a la primera, pero tampoco algo inferior. Es algo que destaca por si mismo y logra conectar con su público, la cual no pierde el tiempo en cuanto a contenido de emociones, diversión y acción que cumple en romper la pantalla y entretenernos en este viaje familiar explosivo y por momentos, el ejército de un solo hombre cuando se le permite adornar su patio de juegos con total libertad.
Narrativa y estructuralmente este trabajo deja mucho a desear en un aspecto técnico, donde nos resuena: “Si no está roto, no lo arregles”. Y aunque no busca mostrar más detalles de este mundo, sin duda alguna lo que hay acá es algo bueno, pequeño y lleno de poder donde Timo Tjahjanto su director, hace que una y otra secuencia destaque, que Bob Odenkirk se luzca como el hijo de perra que nos dará golpes para quitar nuestro aburrimiento y el estate quieto ante la ausencia de John Wick, quien comenzó este tipo de acción a raudales.
Nadie 2 tiene inyección de adrenalina necesaria, humor que tumba dientes y recuerdos que extrañamente, se antojan ver con la familia.
