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Entrevistas

MILK BAND: El destino convertido en rock

La creatividad tiende a ser puesta a prueba cuando se comienza una banda: las letras de las canciones, las tonadas, la vestimenta, el logo y lo más importante, el nombre

Mich Mayoral

Publicado

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MILK BANDA 2025

Aunque a veces parece que el destino no forma parte de nuestra vida, algunos acontecimientos son capaces de modificar nuestros pensamientos. Una moneda en el suelo cuando justo te hacía falta cambio para tu pasaje, un amigo que hace mucho no veías y de casualidad pasaba por ahí, conocer a una persona que cambiará tu vida y que años después la banda que conformarían los llevaría a giras en escuelas, bazares de bandas, shows propios e incluso abrir a artistas con gran trayectoria como “Molotov”. Esto es una historia algo fantasiosa hasta cierto punto, pero una realidad para Romichel y Santiago.

Nacida en Ciudad de México, Milk Band se ha posicionado rápidamente dentro de la industria de la música con canciones como “DARARA”. Pero con tan poco tiempo, las preguntas son más grandes: ¿De dónde viene MILK BAND?

¿MILK? ¿LECHE? ¿MUCHA LECHE?
La creatividad tiende a ser puesta a prueba cuando se comienza una banda: las letras de las canciones, las tonadas, la vestimenta, el logo y lo más importante, el nombre. El reconocimiento de la banda irá de la mano de muchas cosas, pero la identidad, personalidad, memorabilidad, proyección a futuro, conexión emocional y las búsquedas en internet van completamente apegadas al nombre. MILK. Santiago nos puso un reto, y es intentar descubrir cuál de las dos historias es la verdadera, y así el misterio de cómo se tomó la decisión del nombre será expuesto:

Vacas: “Estudiamos en la misma universidad, decidimos hacer nuestro servicio social en una granja, nos tocaba cuidar vacas literalmente, pues ya sabes, limpiar la zona. Entonces ahí fue como uno o dos meses que nos tocó eso, nos fuimos conociendo más y decidimos hacer una banda, los dos tocamos. Nos juntamos, empezamos a hacer música, de repente ya necesitábamos el nombre de la banda y dijimos: ¿qué tenemos en común? ¿Las vacas? ¿Leche? ¿MILK? Y le pusimos ‘Milk Band’.”

Azar: “Nos conocimos en la universidad, armamos la banda y nos empezamos a mover, a conseguir fechas, pero no teníamos nombre. Pasamos por muchos nombres hasta que dijimos: ‘Ya tenemos que tener uno final’. Por lo que en el grupo de Whats escribimos que ya teníamos que decidir un nombre. Cada quien envió 3 opciones. Yo estaba cenando leche con galletas y no fui muy creativo, envié ‘Milk’. Les gustó y se quedó.”

Santiago y Romichel, tal vez más adelante den una pista de cuál puede ser la verdadera historia.

En esta historia, la universidad que los juntó fue la Iberoamericana de Santa Fe. Romichel estudiaba Ingeniería Industrial y Santiago Comunicación. Su dualidad podría haber sido un obstáculo para que comenzaran este gran proyecto, pero el destino tenía otros planes. Sin un pasado de conocerse, la banda fue su completa conexión. No hubo un “de amigos a banda”, sino todo lo contrario: el proyecto los hizo encontrarse en el momento correcto para los dos.

Sin conocerse y con una pasión por la música, las redes sociales hicieron su labor y una depresión los llevó a Milk. Romichel estaba indeciso porque no se encontraba estudiando la carrera que deseaba y Santiago estaba a punto de graduarse y sentía que no estaba haciendo lo que quería. Santiago decidió ver una película que se llama Sing Street y con esa película, las ganas de hacer una banda otra vez volvieron.

Y en los grupos de la Ibero encontró a Romichel, buscando lo mismo que él: un propósito en el que la música estuviera presente. Se quedaron de ver, hablaron, tocaron un cover y “Lover Boy” nació.

Con las ganas de comerse al mundo, comenzó MILK BAND. Desde el primer concurso en el que llegaron a la final, y de ahí las puertas del Chopo los recibieron. Todo parecía que iba bien, pero llegaron a un McCarthy’s y ahí fue donde el esfuerzo se tuvo que multiplicar. Para Romichel ese show salió pésimo y para Santiago fue un momento de reenfocarse, lo que como aquella primera vez los hizo conectar aún más. Siendo 4 integrantes y reduciéndose a dos, porque para Santiago y Romichel estaba sobrepasando el ser solo un hobby, un hecho que el día de hoy se tiene más que presente.

El destino, así como los unió como banda, como la decisión de estas personas los llevó a unirse Romichel y Santiago, también les dio un aviso de que aquel era el camino correcto. Ante la salida de sus otros dos integrantes, se les hizo saber que tocarían en Plaza Condesa. En 2019 los festivales los llamaban y por todo México, algo pequeño que cada vez se iba volviendo más grande. La pandemia, como para la mayoría, los llevó a decaer y a replantearse el proyecto.

La perseverancia se podía observar, porque lo siguiente fue abrir para “Molotov”. Se estaba cosechando todo lo que habían sembrado a nivel músicos.

Que la música hable” era la respuesta de Santiago ante el miedo de ser abucheados. Lo cual no sucedió y, para Romichel, era un pre-sueño: las personas, el backstage, todo era una meta que se veía clara al abrir estos shows.

Los preparativos para este gran show

Este año, por única ocasión, el Bazar de Bandas fue cancelado por problemas de logística, más concreto por el lugar donde se buscaba realizar y su cierre repentino. El año pasado MILK se presentó en este evento; para ellos la oportunidad de estar en estos lugares los hace sentir más cerca de sus fans. Después de años de no pertenecer y que el pasado fuera su primera oportunidad, les fascinó el poder ser parte, y también se asomaría la oportunidad de anunciar este show tan importante. Pero ante la cancelación de este evento sí fue una bandera menos para sacar el barco a flote.

Aun así, el show continuó y MILK BAND está más que listo, con pendientes, constancia y la emoción de este show. Un año después de grabar su nuevo disco, las experiencias descritas y que serán presentadas en el show, Santiago ha vivido con ello. La producción y los nuevos juguetes para volver dinámica su presentación el próximo 24 de agosto. Romichel adelantó que compró nuevos juguetes porque la emoción de presentarse nuevamente en la CDMX no podía quedarse sonando como siempre y entretener con visuales no muy comunes en estos shows.

EL PASADO Y EL FUTURO
Para Santiago, el pasado de aquel joven que sentía que no había logrado algo, le pediría paciencia, tranquilidad y un aliento total con respecto a lo que quería hacer, con calma.
“La carrera musical es un maratón, donde tienes que resistir. Hay momentos muy buenos donde puedes caerte. Es mucho de resistir”.

La paciencia en la carrera es esencial.
Y en el futuro, la esperanza de Santiago es la felicidad y la perseverancia.

Romichel le anunciaría a su yo del pasado que habrá personas que se irán, pero que todo seguirá, y la gente importante es la que tiene la misma visión que tú. Y a su yo futuro: seguir impulsando lo que le gusta hacer.

LA RADIO Y SPOTIFY PARA BANDAS EMERGENTES

La radio fue la elección predilecta para los dos. Spotify, para Santiago, es mucha oferta y sin lugar a dudas los oyentes no saben qué quieren, pero para los músicos es demasiado irreal. Porque puedes ser demasiado bueno, pero aun así se pierde. Antes existían filtros, ahora el artista hace que se pierda la música. El apoyo de radiodifusoras debería volver.

“Hay bandas que no son tan famosas, pero están ahí porque tienen algún contacto”.

Los medios tradicionales, sin lugar a dudas, han ido perdiendo presencia en la escena musical, pero Romichel siente que, ante los números, se ha perdido la función de esta música, la calidad no es la misma, los discos, las grabaciones y la habilidad musical.

Periodista recién egresada de la UNAM y apasionada de la música en todas sus expresiones. Cree firmemente que cada estilo tiene una chispa única, lo que se refleja en su mirada crítica y sensible al abordar temas culturales y musicales. En constante crecimiento y aprendizaje dentro de la industria.

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