Reseñas Discos
Wish You Were Here de Pink Floyd: 50 años sin dejar de brillar
Este año se cumplen cinco décadas de uno de los mejores álbumes de Pink Floyd:Wish You Were Here su noveno álbum de estudio.
“How I wish, How I wish you were here, We´re just two lost souls, swimmingin a fish bow! Year after year”.
Este año se cumplen cinco décadas de uno de los mejores álbumes de Pink Floyd:Wish You Were Here su noveno álbum de estudio, lanzado por primera vez en Inglaterra, un 15 de septiembre de 1975 bajo el sello Harvest Records y grabado en los míticos estudios Abbey Road.
Después de haber creado una obra maestra del calibre de Dark Side of The Moon, nadie se imaginaba lo que estaban por lograr pues iba a ser muy difícil superar su obra cumbre, con el riesgo de haber podido sucumbir víctimas de su propio éxito, lograron otra obra maestra. La cual está posicionada en el número 209 de la lista de los 500 mejores álbumes de la historia según la revista Rolling Stone.
Se trata nada más y nada menos del segundo álbum conceptual en la discografía de PF, uno en donde el tema central es la ausencia, mismo que quedó magistralmente plasmado en el arte del vinilo original por el también legendario Storm Thorgerson (DEP) y en las letras de “Shine On You Crazy Diamond” y ”Wish You Were Here” donde además se rinde un sentido homenaje a su exlíder y fundador Syd Barrett, quien, por una trágica ironía, tuvo el mal tino de darse una vuelta por los estudios mientras se grababa, sin embargo ningún miembro de la banda lo reconoció debido al sobrepeso y su deteriorado aspecto, lo cual afectó profundamente a los demás miembros de la banda.
También abordó de manera mordaz la codicia de la industria musical en “Welcome to the Machine” y “Have a Cigar” interpretada por la sórdida voz de Roy Harper de donde se desprende la célebre frase que según la leyenda fue pronunciada por uno de los ejecutivos de su disquera en una reunión y dio nombre a su segunda caja de aniversario Oh, by the way (2007), la cual decía “Oh, by the way, wich one is Pink?” (Por cierto, ¿cuál de ustedes es Pink?)
Por otra parte aunque todas las letras se desarrollaron de manera conjunta el autor es Roger Waters, a pesar del éxito (la disquera ni siquiera pudo editar las suficientes copias para satisfacer la demanda) la banda atravesaba por un mal momento, estaba profundamente afectada por el aburrimiento, el cansancio y un gran sentido de malestar que dificultó el proceso de grabación, por su parte Waters y Mason estaban al borde del colapso matrimonial, la crisis fue tan severa que estuvieron a punto de separarse. Seguían juntos, pero estaban ausentes.
El arte -aunque originalmente el álbum venia envuelto en una bolsa negra de plástico que representa la ausencia- tenía una calcomanía de las manos robóticas estrechándose sobre un fondo dividido en cuatro segmentos que representan los cuatro elementos: tierra, fuego, aire y agua. Dentro de la bolsa venía el vinilo normal, cada una de las caras representa uno de los elementos combinados con alguien que metafóricamente “no estaba ahí”.

Por ejemplo, el hombre en llamas (Ronnie Rondell Jr. que falleciera el 12 de agosto de este año) de la portada (fuego) no siente el calor que lo envuelve, el del desierto (tierra) no tiene brazos ni cara, la bufanda roja ondeando (viento) escondía un desnudo femenino y el clavadista en el lago (agua) no salpica cuando se sumerge.
El 2 de julio de 2005 ocurrió algo que parecía imposible: reunir a los miembros originales de Pink Floyd para Live 8 en el Hyde Park de Londres, el momento cumbre de ese reencuentro fue la interpretación de “Wish You Were Here”, nadie podía saber que esa era la última vez juntos pues Richard Wright moriría el 15 de septiembre de 2008.
Después de 50 años, en plena era del streaming, suena vigente, pues aún cuando fue creado para cierto momento y circunstancia, la ausencia y la nostalgia continúan presentes en la era posmoderna, por lo que resulta imposible no identificarse en algún momento de nuestra ajetreada vida, con alguno de estos himnos contemporáneos. Como años más tarde dijera Waters: “El comienzo del disco es muy melancólico, es una música muy melancólica, una especie de blues en sol menor”.
En 2025, como parte de la conmemoración, este año en streaming se eliminaron las portadas de sus álbumes emulando esa legendaria portada negra, hoy Wish You Were Here, nos recuerda porqué contribuyó a convertir a Pink Floyd en leyenda, nos seduce con el teclado etéreo de Richard Wright, sus coros gospelianos y los requintos de blues de Sir David Gilmour porque ni las disputas personales, ni la disolución de la banda hicieron que el legado musical del “Diamante Loco” dejara de brillar. Felices 50.
