Entrevistas
Wolf Alice: “a veces, como telonero, das un concierto y después no pasa nada”
Wolf Alice visitó México por primera vez de la mano de su nueva producción, The Clearing
De cuando empecé a soltarme de la tiranía de ser un true metalero hace varios años, uno de los primeros álbumes en cautivarme de la escena alternativa fue My Love is Cool, debut de los británicos Wolf Alice. Desde el principio, supe que estaba ante un acto especial, no solo por la encantadora voz de Ellie Rowsell, sino por la enorme variedad de géneros y ritmos que abordan en todas sus composiciones.
A propósito del estreno de The Clearing, ya disponible en todas las plataformas y formatos físicos, así como su primera visita a nuestro país (¡al fin!) que nos dejó un concierto memorable, hablé en entrevista con Theo Ellis y Joff Oddie para conocer más a fondo todos los detalles detrás de este lanzamiento y algunas anécdotas de su carrera.

” Eso es lo bueno de trabajar con Wolf Alice: en cada sesión nunca sabes con qué tipo de musicalidad vas a encontrarte”: esto nos contó Theo Ellis y Joff Oddie sobre el nuevo material de la banda
Cuando llegué al hotel donde se realizó la entrevista en la colonia Roma, la imagen fue encantadora: una decena de fans con sus discos en espera de conseguir autógrafos o la foto con sus ídolos que pisaban por primera vez el territorio nacional.
“Hubo gente que nos recibió en el aeropuerto, otros que encontraron nuestro hotel. No sé cómo se enteraron de dónde estábamos, pero lo hicieron. Es increíble, realmente agradable. Todos son muy amables. Justo conocí a una chica abajo que llevaba una chamarra de cuero espectacular con el logo de Wolf Alice en la espalda”, mencionó Theo Ellis, bajista de la agrupación.
Con su cuarta placa, el cuarteto nos lleva a un álbum de tintes muy nostálgicos influenciado por el sonido de los 70s, como en su momento hizo Jenny Lewis con On the Line o este mismo año el regreso de The Ting Tings en Home.
“Creo que nos inspiró bastante el proceso de composición, el hecho de querer probar una manera nueva de hacer canciones, de reducir todo a lo esencial. Queríamos simplificar las cosas: nos sentamos en una habitación con varias guitarras y nos miramos pensando cómo hacer la mejor canción sin adornos ni computadoras, que es algo a lo que antes recurríamos mucho.
Cuando tienes una guitarra acústica y pocos elementos, la melodía, los acordes y, en el caso de Ellie, explorar cómo funcionan las voces juntas en armonía, eso es algo que resalta mucho en artistas que admiramos de esa época. Si escuchas a The Carpenters, Fleetwood Mac y artistas solistas como Jim Croce, Townes Van Zandt o Labi Siffre, me di cuenta de que, al escribir en guitarra acústica, empecé a escuchar esa vibra.
Creo que la imagen de la banda también es una extensión de eso. Hay muchas épocas doradas en la estética musical, cada una a su modo, pero hay algo en la imagen de una banda de los 70 que surgió de ahí”, compartió Joff Oddie, guitarrista.
“Estoy de acuerdo en que los 70 fueron una época dorada porque después los 80… la moda cambió por completo con el punk, que era una reacción contra eso, ¿no? Toda esa cuestión de los 80 tenía que ver con explorar sin límites y pasaste a Van Halen y ese tipo de rock donde llevaban el virtuosismo al extremo, pero creo que seguía habiendo mucho alma en la música”, añadió Ellis.
Con Wolf Alice, tenemos a una de las bandas más eclécticas del nuevo milenio. Pueden pasar de furiosas guitarras punk como en “Play the Greatest Hits” a sintetizadores llenos de melodía como en su gran éxito, “Don’t Delete the Kisses”. Como artista, ¿ha sido difícil jugar con estilos tan distintos todo el tiempo y a la vez pensar en cómo reaccionarán los fans ante cada cambio y experimento?
“No, es un placer. Es una alegría poder hacer cosas diferentes cada vez. Creo que nos aburriríamos si intentáramos hacer canciones que siempre sonaran igual, con los mismos tonos y los mismos recursos. Eso es lo bueno de trabajar con Wolf Alice: en cada sesión nunca sabes con qué tipo de musicalidad vas a encontrarte, lo que lo hace todo más emocionante y fresco. Nos sorprendemos entre nosotros, y de eso se trata ser creativos, ¿no? No es encontrar la fórmula y repetirla hasta que todos se cansen”, dijo Oddie.
Algunas de las nuevas canciones, incluyen un corte bastante experimental: “White Horses”, mi favorita de la producción y de la cual, relataron su historia.
“¡Es una pena que Joel (el baterista) no esté aquí para hablar de eso! Es una pieza que empezó con él, pues escribió la primera estrofa y el estribillo, creo, con un par de acordes y un ritmo más fuerte, bailable. Quería probar algo así, con ritmo y cierto aire de baile. Al principio era bastante electrónica, usaba instrumentos acústicos, pero tenía un sonido moderno. Luego la trajimos a nuestro mundo, le agregamos algunos pasajes y le dimos el toque propio de Wolf Alice.
Es una canción muy hermosa. Me encanta escuchar a Joel como protagonista. Tiene una voz muy particular y es un tipo muy talentoso. Es genial verlo brillar. Grabamos esa canción con un ritmo potente todo el tiempo. Joff y yo la pasamos muy bien. Todos esos sonidos raros que se escuchan a lo largo del disco provienen de instrumentos normales, pero con efectos de pedales de guitarra. Pasamos como medio día experimentando con ruidos extraños usando e bow y muchos pedales”, declaró el bajista.

Una de las mejores elecciones de sencillos que pudieron tener fue “The Sofa”, tema que pinta para quedarse como recurrente en sus sets.
“The Sofa” llegó tarde en el proceso de composición, casi no entra en el disco porque fue la última que grabamos y casi no teníamos tiempo. En cuanto a la letra, siento que Ellie tiene una capacidad muy aguda de observar lo que significa ser una persona.
Esa canción, para mí, cuando escucho la letra, expresa esa dualidad de querer hacer todo y comerse el mundo, pero también el querer quedarse sentado en el sofá a veces. Cuando leí la letra el otro día, la vi en Twitter, y pensé “Ellie, eres muy divertida”. Así es ese tema.
En la grabación hubo un momento muy especial: Greg (Kurstin, el productor del álbum) se ocupó de la parte instrumental de cuerdas junto con Ellie al final. Estaban trabajando juntos y la canción cerraba el álbum como una especie de despedida de todo lo que habíamos estado haciendo. Estuvimos cerca de terminar la sesión, el álbum tomó mucho tiempo, y fue un momento muy lindo. Me gusta mucho esa canción, y a la gente parece gustarle también”, reconoció Theo.
Hablar sobre estas canciones, nos llevó a abordar a mayor profundidad el proceso detrás de sus sesiones de grabación.
“Empezamos grabando por separado y luego desechamos todo y nos instalamos como banda. Entonces la mayoría de las canciones empezaron a grabarse tocando juntos en la sala, puliendo la estructura ahí. Luego Joel y tú (refiriéndose a Theo) solían hacer una toma principal, y a veces yo tocaba con ellos, a veces Ellie, para lograr un sonido en vivo.
En los discos anteriores tardábamos mucho en conseguir esas tomas centrales, pero esta vez Joel y tú lo lograron rápido. Es el disco más en vivo que hemos hecho. Aunque grabamos partes por separado, siempre estábamos todos ahí, nunca estábamos realmente lejos, hasta comíamos juntos en la cocina”, agregó el guitarrista.

Momento de dejar atrás lo nuevo para conocer más sobre la historia de Wolf Alice quienes además, cumplen 10 años de debutar con la maravilla My Love is Cool. La particularidad fue que el disco, fue acompañado por On the Road, documental con elementos de ficción sobre su primera gira.
“Creo que no estábamos preparados para mirar atrás de esa manera aunque fue una buena idea. Era una narrativa ficticia en el contexto de una gira real: en el fondo había un documental, pero en primer plano era una historia de amor ficticia, una idea interesante entre dos miembros del equipo.
Quizás no se logró ese balance y se convirtió más en una exploración a la Hechizo de Tiempo de cómo es estar de gira, con la intención de mostrar la monotonía y la rutina de esos días. Para hacer una buena versión de eso creo que habría que mostrar más el detrás de escena.
Estábamos un poco a la defensiva porque había cámaras todo el tiempo y además teníamos 24 o 25 años en esa gira, y no es fácil que te estén filmando siempre. No sé si repetiría esa experiencia, pero es bonito tener ese registro, es un documento, una fotografía de ese momento. Es algo agradable de tener pero fue raro. Creo que si eres fan de Wolf Alice, lo vas a disfrutar, pero si no, tal vez te aburras”, recordó Ellis.
Finalmente, tocó adentrarnos a un momento curioso de su historia. Es sabido que las fans del pop, viven con una enorme intensidad. En 2022, la agrupación tuvo la oportunidad de abrir para Harry Styles en su Love On Tour por Europa. Por fortuna para ellos, las reacciones fueron tan positivas que sumaron un nuevo séquito de seguidores.
“En realidad fue lo contrario a lo que se podría creer: es el mejor público que hemos tenido. Fue increíble, una de las experiencias culturales más extrañas y hermosas que he vivido. El público no nos conocía realmente pero nos recibió con mucho cariño y fue muy especial”, aclaró con satisfacción Joff.
“Sé a qué te refieres, yo también lo pensé al principio, tenía dudas, pero fue fantástico.
En Alemania, ¿fue Hamburgo? Tocamos ante un estadio lleno de gente que agitaba las manos durante una canción que no conocían. Fue brillante. Harry logró crear un ambiente increíble y positivo para la música, tanto para el público como para las bandas teloneras. Ahora la gente viene a los shows y nos dice que nos descubrió gracias a esa gira.
A veces, como telonero, das un concierto y después no pasa nada, pero esta vez sí tuvo un efecto real en nuestra carrera. Sonábamos como vendiendo humo pero fue realmente divertido”, concluyó Ellis. Bien por Harry.
