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Tigran Hamasyan: una noche de jazz hipnótico en Ciudad Universitaria

Tigran Hamasyan hizo vibrar la Sala Nezahualcóyotl con un concierto hipnótico, íntimo y profundamente emocional.

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Tigran Hamasyan en Sala Nezahualcóyotl de Ciudad Universitaria / Foto: Diego Romero

No fue un lunes cualquiera: la Ciudad de México vivió una noche que quedará grabada en la historia musical. Por primera vez, el pianista y compositor armenio Tigran Hamasyan pisó suelo mexicano, y lo hizo con un concierto tan hipnótico como intenso en la Sala Nezahualcóyotl, ese recinto donde la acústica parece respirar junto con los artistas. Desde el primer acorde, quedó claro que esto no era un recital más, sino una experiencia sensorial completa.

El show arrancó con “The Curse – Blood of an Innocent Is Spilled”, pieza que desbordó energía y precisión quirúrgica. El sonido fue brutal y refinado al mismo tiempo, con una sincronía impecable entre Hamasyan y su banda. En ese momento, el público —una mezcla de fanáticos del metal progresivo, amantes del jazz y curiosos de la experimentación sonora— se entregó por completo al viaje que estaba a punto de comenzar.

Tigran Hamasyan en Sala Nezahualcóyotl de Ciudad Universitaria / Foto: Diego Romero
Tigran Hamasyan en Sala Nezahualcóyotl de Ciudad Universitaria / Foto: Diego Romero

El vuelo de las mil voces de Tigran Hamasyan

La gira Bird of a Thousand Voices aterrizó en México apenas doce días después del lanzamiento de su nuevo álbum, lo que hizo de esta presentación un estreno casi ceremonial. Antes de iniciar la pieza homónima, Tigran tomó el micrófono con una sonrisa sincera: “Llevo años esperando venir a México. Es un sueño cumplido estar aquí.”

De ahí en adelante, la sala se transformó en un templo del sonido. Aunque el músico mantenía la mirada fija en su piano, de espaldas al público, cada gesto, cada pausa y cada respiración se sentían cargados de intención. Parecía moverse entre el trance y la meditación, como si canalizara fuerzas invisibles a través de las teclas.

Tigran Hamasyan en Sala Nezahualcóyotl de Ciudad Universitaria / Foto: Diego Romero
Tigran Hamasyan en Sala Nezahualcóyotl de Ciudad Universitaria / Foto: Diego Romero

Detrás de él, su trío acompañante demostró una compenetración sublime.

  • Yessaï Karapetian en los teclados, complementando y desafiando a Tigran con solos que parecían sacados de otro mundo.
  • Marc Karapetian en el bajo, firme y creativo, sosteniendo cada transición con elegancia.
  • Y Arman Mnatsakanyan en la batería, que alternó entre la precisión rítmica más feroz y la sutileza más delicada.

El público percibía que aquello no era solo un concierto, sino una conversación entre cuatro almas. Después de cada solo, se miraban, sonreían y se aplaudían entre ellos, como si estuvieran celebrando su propio lenguaje compartido.

Tigran Hamasyan en Sala Nezahualcóyotl de Ciudad Universitaria / Foto: Diego Romero
Tigran Hamasyan en Sala Nezahualcóyotl de Ciudad Universitaria / Foto: Diego Romero

Un momento mágico con el público

El instante más íntimo de la noche llegó con “Prophecy of a Sacrifice”. Tigran Hamasyan, con su voz suave y casi tímida, pidió a los asistentes que silbaran y murmurasen con él. Al principio hubo risas nerviosas, pero pronto toda la sala se convirtió en un coro etéreo de cientos de murmullos que flotaban sobre el piano.
Fue uno de esos momentos donde la música deja de ser espectáculo y se convierte en comunión. La acústica de la Nezahualcóyotl amplificó la sensación hasta hacerla casi espiritual.

No hubo pantallas, ni efectos visuales, ni discursos extensos. Solo música en su estado más puro, interpretada con una pasión que no necesitó artificios. Las pausas entre canciones servían para que el público recuperara el aliento y contuviera las ganas de levantarse antes de tiempo a aplaudir. Cada tema era una historia distinta, con atmósferas que iban desde lo contemplativo hasta lo apocalíptico.

Tras casi dos horas de virtuosismo y emoción, la ovación fue inmediata y ensordecedora. El público se puso de pie, pidiendo más, hasta que el cuarteto regresó al escenario. El primer encore fue “Only the One Who Brought the Bird Can Make It Sing”, una pieza de belleza casi dolorosa donde Tigran Hamasyan mostró su lado más lírico y espiritual.

Para cerrar, llegó “Red, White and Black Worlds”, el broche perfecto para una velada que dejó a todos en trance.
Nadie quería que terminara. Los gritos de “¡otra, otra!” resonaron incluso cuando las luces ya empezaban a encenderse, reflejando la emoción colectiva de haber presenciado algo que no se repetirá fácilmente.

Cuando el público finalmente comenzó a salir, el ambiente seguía cargado de energía, como si cada persona llevara consigo un pedazo de la música que acababa de escuchar. Algunos comentaban en voz baja, otros se quedaban sentados mirando el escenario vacío, pero todos compartían la misma sensación: haber vivido una experiencia irrepetible.

Tigran Hamasyan en Sala Nezahualcóyotl de Ciudad Universitaria / Foto: Diego Romero
Tigran Hamasyan en Sala Nezahualcóyotl de Ciudad Universitaria / Foto: Diego Romero

El arte como puente entre mundos

Más allá del virtuosismo técnico, lo que distingue a Tigran Hamasyan es su capacidad para fundir lo ancestral y lo moderno, lo espiritual y lo terrenal. Su música toma elementos del folclore armenio y los entrelaza con el jazz, el metal y la improvisación libre, creando una identidad sonora tan poderosa como única.

Su presentación en México fue más que un concierto: fue una ceremonia de sonido y emoción, una invitación a perderse entre las mil voces de su piano.
Y mientras los acordes finales aún resonaban en las paredes del recinto, muchos sabían que acababan de presenciar algo profundamente humano, místico y memorable junto a Tigran Hamasyan.

Setlist Tigran Hamasyan Sala Nezahualcóyotl, CDMX

  1. The Curse – Blood of an Innocent Is Spilled
  2. The Quest Begins
  3. The Bird of a Thousand Voices
  4. War Time Poem
  5. He Refuses to Be Immortal – The Goddess of Paradise Gives Him the Enchanting Bird
  6. Forty Days in Realm of Bottomless Eyes – He Brings Light Into the Soil of Evil
  7. Prophecy of a Sacrifice
  8. The Kingdom
    Encore 1: Only the One Who Brought the Bird Can Make It Sing
    Encore 2: Red, White and Black Worlds

Mkt/ Doblaje / Locución. Docente en UTECA

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