Pólvora Live
Guns N’ Roses en el Estadio GNP, un largo concierto bajo una noche fría
Guns N’ Roses regresó a la CDMX para acabar su gira y lo hicieron acompañados por las leyendas del rap, Public Enemy.
Esta vez no hubo tanto ruido como en visitas anteriores, tal vez eso mismo mermó un poco la expectativa que rodeaba a Guns N’ Roses en esta ocasión, también, influye que no es una banda que ofrezca algo muy novedoso en cuestión de show más allá de lo musical. Incluso recuerdo haber escuchado más ruido alrededor de su visita cuando fue el Vive Latino, un día antes de que la pandemia llegara a México oficialmente o cuando vinieron y Axl estaba en el trono de los lesionados. Desde ahí el ambiente ya era un poco frío al respecto.
También los malos hábitos de Axl Rose de querer salir a las 12 – 1 am dejaron a muchos ciscados (como fue en el Palacio de los Deportes), pero hay que decirlo, las últimas visitas ha salido a una hora decente para dar un show de más de tres horas. Así que nadie puede quejarse que no vale cada peso el boleto comprado. Salvo el caos del Estadio de la Ciudad los Deportes (ahí fue otro promotor) nada que molestarse.
Realmente, de lo que se habló últimamente sobre Guns N’ Roses fue de si Slash habló sobre un nuevo disco o si el exmanager los está demandando porquerer bloquear la salida de su libro de memorias. Como siempre, Axl no dice nada y es hermético en todos aspectos, pero eso sí, tremendo berrinchote que se armó en Buenos Aires en contra de un monitor. Del viejo al nuevo Axl, solo hay un error de por medio.
Pero bueno, al final el show se vendió por completo. Unos días antes se anunció a la banda invitada y nadie esperaba ver eso, Public Enemy estaría en México abriendo el último show de la gira Because What You Want & What You Get Are Two Completely Different Things. Así que todo estaba listo para una buena noche de hard rock y rap de la vieja escuela.

Una noche fría para Guns N’ Roses en el Estadio GNP
Hay que ser claros, y es que se han perdido esos valores que dictan los cánones del rock ochentero, antes desde el metro y sus inmediaciones ya veías varios con su respectivo sombrero a la Slash y paliacates al viejo Axl, esto ya no fue tan visto, ni siquiera los vendedores callejeros traían mucho de estos artículos. Los diseños d eplayeras ya se ven muy reciclados de conciertos anteriores y con diseños de tiendas como Toxic o Cuidado Con El Perro, así que ya no había mucho para decir ‘wow, necesito esa playera‘, y eso está corriendo con este tipo de bandas muy famosas y con licencias accesibles para marcas de ropa departamentales (que no está mal). También influyó que en el Palacio de los Deportes había un show completamente ajeno a este ambiente como es Raw Alejandro y en el Velódromo, los beats de Armin Van Buren.
La vieja guardia de los fans de Guns siguen al pie de la letra el código de vestimenta desde los años 90 y eso le da una vibra diferente al show, también, todos se saben la mayoría de l rolas. Eso de que no tengan canciones nuevas en años beneficia al fan from hell que quiere escuchar sus favoritas sí o sí. Además de que siempre se avientan unos buenos covers.
Adentro del lugar la mercancía oficial, era igual que la de afuera, la única diferencia era el precio y que solo ahí, verías la única playera de Public Enemy en toda la zona.
Y hablando de Chuck D y Flavor Flav, salieron a escena antes de que oscureciera, aventándose uns et de 30 minutos donde tenían que terminar con el clásico “Fight The Power”. La verdad es que son de los jefes del rap en USA y pusieron al menos a los de General A a interactuar con ellos como se merecen. Tristemente, muchos de los que estaban en otras zonas no tenían ni idea de quienes eran, lo cual habla muy mal de lo que ofrecen los medios convencionales de promoción musical como Reactor y agremiados desde tiempos inmemoriables. También, no eran el público target que esperaría un fan en México.
Se rifaron “Shut ‘Em Down”, “911 Is A Joke”, “Welcome To Terrordome”, “State Of The Union”, “Rebel Without A Pause”, “Harder Than You Think”, entre otras donde el mensaje era claro, de ir en contra del sistema, de exigir al gobierno a pesar de ser o no partidista porque ellos nos deben rendir cuentas y no al revés. El mansaje final de Flavor Flav fue de estar en contra de todo tipo de racismo y de cuidarnos unos a los otros porque el gobierno, tampoco hace mucho por esto. Sí hay algo que recriminar como fan de Public Enemy, es que no tocaron “Bring The Noise”, el tema que marcó historia al unir el rap con el heavy metal (del cual nació el NuMetal) que grabaran con Anthrax.
Ahora, ya de lleno con Guns N’ Roses que salieron a buena hora, solo treinta minutos después de lo que decía el boleto (nos aventamos hora de larga espera entre lo que fue PE y G’N’R). Y el primer error en el audio se hizo presente, la animación de introducción no se escuchó así que mataron toda esa emoción de ver que todo se oscurece y te dan la bienvenida. Pero esa se retomó rapído cuando sonó la guitarra de Slash para darle al “Welcome To The Jungle” y bueno, aquí es donde se dividen muchas opiniones sobre la voz de Axl.
Sabemos que no es el mismo de los años noventa, eso es claro y no entra en la discusión. También sabemos que ha pasado por diferentes estados físicos y hay que reconocer que está en el mejor de ellos en años. Lo vemos corriendo, rockeando y cantando y hay momentos que dices ‘ay wey’ todavía trae como en “Live And Let Die”. Tal vez “Welcome To The Jungle” es una rola perfecta a salir a tocar si tuvieran 30 años menos y ya calentaba la voz. Eso sí, mientras iba avanzando el show iba mejorando en algunas rolas, en otras se notó que le pesaba la altura de la CDMX y estar corriendo o cambiándose de ropa según fuera el set. Incluso lo vimos más platicador que antes y eso se agradece. No todos somos los mismos de nuestra juventud y aceptarlo duele, del lado de Axl son pocos los cantantes de esta generación que se mantienen en buena forma y si no me creen, solo vean a Vince Neil.

Haciendo de lado el polémico tema de Axl, musicalmente son impecables. Duff McKagan, Richard Fortus, obviamente Slash, Dizzy Reed y los que muchos podrían ver como nuevos (si fue su primera vez viendo a G’N’R) Melissa Reese y el que, si debutó en México, Isaac Carpenter no fallan y parece que traen pilas, no se cansan de tocar por tres horas. Nadie puede quejarse de entrega de una banda que lleva cuarenta y tantos años en este negocio. Menos cuando ves bandas de jóvenes que apenas y tocar su hora y quince minutos. Esto te hace valorar el gasto de un boleto al decidir a qué banda preferiría ver.
La otra queja a este show, y más cuando lo he podido ver al menso cuatro veces antes, es la falta de pirotecnia y algunos detalles visuales, caso de “Live and Let Die” que falló de total apoyo en el momento de catarsis o en “You Could Be Mine” que ya no hubo imágenes del T-1000 ni referencia alguna a Terminator 2. Podemos dejar pasar las animaciones, pero no que siendo una banda de estadios y con un sold out, vayan con todo como en conciertos pasados en el mismo lugar.
El set fue lo que se esperaba, muchos grandes hitazos como “It’s So Easy”, “Don’t Cry”, “Patience”, “Rocket Queen” o “November Rain”, así como los más queridos covers de la banda “Knocking On Heaven’s Door” y “Live And Let Die”, agregando el de Velvet Revolver con “Slither” y el homenaje a Ozzy con “Sabbath Bloody Sabbath” de Black Sabbath. También lo no muy populares “Thunder And Lightning” de Thin Lizzy o “Wichita Lineman” de Jimmy Webb, que es cuando hay un bajón duro en el ambiente abajo del escenario, el público en muchas rolas estuvo muy apagado, frío ante lo que veían y tal vez muchos serán vícitmas del llamado ‘FOMO’ o de plano, los de General B solo querían los hits radiales. Gradas y General A casi todo el show anduvo prendido, bien ahí.

Por la duración del show muchos tuvieron que abandonar el lugar casi 30 minutos antes de las doce, porque el metro como en Cenicienta, se vuelve a su forma de calabaza pasando esta hora. Al final, este show se sintió un poco extraño, no hubo la misma emoción de parte del público, tampoco hubieron aspectos en el escenario que ayudaran a que la gente se prendiera conociendo o no la rola en turno. Parece que lo mejor sería que se tomaran un receso y ya se pusieran a hacer algo nuevo, no más reediciones o lanzando demos viejos. Al final, México siempre los apoyará comprando su boleto.
Setlist de Guns N’ Roses en el Estadio GNP
- Welcome To The Jungle
- Bad Obsession
- Mr. Brownstone
- It’s So Easy
- Pretty Tied Up
- Better
- Yesterday
- Live And Let Die
- Chinese Democracy
- Knocking On Heaven’s Door
- You Could Be Mine
- The General
- Sabbath Bloody Sabbath
- Slither
- Coma
- Double Talkin’ Jive
- Patience
- Perhaps
- Thunder and Lightning
- Don’t Cry
- Hard Skool
- Rocket Queen
- Wichita Lineman
- Absurd
- Sweet Child o’ Mine
- November Rain
- Nightrain
- Paradise City
