Pólvora Live
Billy Idol vivió una inolvidable fiesta de cumpleaños en el Estadio Harp Helú
Billy Idol regresó a la CDMX para celebrar su cumpleaños 70 dentro de su gira Nice Day to Tour Again
El domingo 30 de noviembre, el legendario Billy Idol, ícono del rock forjado en el punk británico de los 70s, cumplió 70 años. ¿Cómo lo celebró? Con uno de los mejores recitales vistos en la Ciudad de México en 2025, un interesante despliegue no solo de su valía como uno de los mejores frontman del género, sino un experimento para demostrar la capacidad de la casa de los Diablos Rojos del México, como una estupenda sede para esta clase de shows a nivel internacional.
El frío del invierno comenzó a asomarse sobre Viaducto mientras todos caminábamos hacia la puerta 8, la entrada hacia el diamante más importante del país. Al llegar, la entrada principal se encontraba vestida con En una tarjeta de cumpleaños gigante en donde los fans, podían dejarle alguna dedicatoria. ¿La irá a conservar? Mejor que las llaves de la ciudad de Toluca que le dieron en el Hell & Heaven, sí es.
Adentro, en la pista armada sobre el jardín central, un andamio cubierto por una delgada tela que simulaba ser un pastel de cumpleaños con la leyenda “Happy Birthday, Billy”. Algunas personas, llegaban con globos rojo y la silueta del rostro de Idol impresos en ellos (desconozco de donde los sacaron). Aquí no nos andamos a medias tintas y el cantante, estaba por descubrirlo de la forma más sui generis posible.
“I am Billy Fucking Idol!”: así fue el concierto de Billy Idol en la Ciudad de México
Tras una épica introducción. El cantante apareciendo sentado frente a la batería para interpretar una de sus canciones más recientes, “Still Dancing”. Sin embargo, el título resultó irónico ante la situación. “Debo decirles que tuve un accidente esta tarde, una caída muy estúpida y realmente no puedo estar de pie, pero aquí estamos”, reconoció. El hombre tuvo que permanecer sentado durante las casi dos horas de show pero lo dio todo. Aprende, pinche Morrissey.
Desde que se tomó en serio volver a grabar álbumes de forma constante y girar por todo el mundo, en especial por Latinoamérica, Billy Idol se ha vuelto uno de los regresos a la popularidad más gratos en la historia reciente del rock. Es envidiable su energía, el porte imponente, el como mantiene su voz de trueno aguardentosa.
Así comenzaron a sonar “Cradle of Love” junto a sus coristas (aunque ellas no se escuchaban tanto), “Flesh for Fantasy” presentada por su inseparable guitarrista, Steve Stevens, y la nueva, “77”. “Esta canción la grabé con Avril Lavigne. Ella no estará aquí esta noche pero igual la haremos”, bromeó.
Idol sabe que sus hits los hemos escuchado hasta el cansancio por doquier así que sabe darle un giro a cada uno para refrescar la fórmula, como “Mony Mony” y “Eyes Without a Face” en formato acústico. Tras este clásico, el cantante aprovechó para mencionar que esa era la parte en la que Steve debía tocar algún solo de flamenco en la guitarra acústica pero dadas las condiciones (mejor para nosotros), decidieron interpretar su cover de “To Be a Lover”, el tema donde más lució su voz. Con eso se justificó todo el precio de la entrada.
Por supuesto, Billy Idol se acompaña de grandes músicos, no solo de Steve. Otra de las increíbles sorpresas fue escucharlo con el himno de los Stones, “Gimme Shelter”, junto a una de sus coristas para los versos cantados por Merry Clayton en la original. “Una canción para un mundo que se sigue destrozando”, presentó Billy. Fue una cosa impresionante, no hay más que añadir. De esas experiencias únicas.

Siguió la parte más punk con otra nueva, “Gimme the Weight” y la clásica de Generation X, “Ready Steady Go”, donde Steve sacó la guitarra de a Jorge Campos. Pero todos los caminos llevan de vuelta al hogar y la noche estaba por terminar. Billy recordó la ya famosa anécdota que lo llevó a escribir su gran hit, aquel nacido de ver a los Stones en una fiesta beber de un bourbon marca Rebel Yell. El lugar se puso a bailar como si no hubiese mañana.
Dado que por obvias razones no se podía hacer todo el ritual previo al encore, el británico decidió que seguirían adelante con una sorpresa final, una que nadie esperaba. Para “Dancing With Myself”, Dany, guitarra y voz de the Warning, subió al escenario para tocar y corear el himno ochentero, acción celebrada por todos los presentes. A su vez, la hermana Villarreal le presentó a la leyenda un regalo inesperado: un mariachi para cantarle las mañanitas. Él mantuvo cara de desconcertado pero se ve que lo disfrutó a su modo.
El concierto siguió adelante con “Blue Highway” y su guiño al tema de Top Gun, “People I Love” donde nos dedicó un gran mensaje: “el mejor año de mi vida ha sido con este tour. A veces las familias no entienden, te pierdes graduaciones, cumpleaños, pero es porque estoy aquí con ustedes, teniendo el mejor momento de mi vida“. No te merecemos, Billy Fucking Idol.
Este fue el setlist de Billy Idol en el Estadio Harp Helú de la Ciudad de México
- Still Dancing
- Cradle of Love
- Flesh for Fantasy
- 77
- Eyes Without a Face
- To Be a Lover
- Mony Mony
- Gimme Shelter
- Too Much Fun
- Gimme the Weight
- Ready Steady Go
- Blue Highway
- Rebel Yell
- Dancing With Myself
- Hot in the City
- People I Love
- White Wedding
