Cine
Ayuda, una película con todo el estilo y humor de Sam Raimi
Ayuda es Sam Raimi sin frenos: sangre, humor negro, incomodidad y diversión garantizada.
Después de su breve incursión en el UCM con Doctor Strange en el Multiverso de la Locura, el reconocido director Sam Raimi regresa con un nuevo largometraje a las pantallas de todo el mundo este 2026 con ¡Ayuda!.
De qué va Ayuda
Linda Liddle (Rachel McAdams) y su insoportable nuevo jefe, Bradley Preston (Dylan O’Brien), sobreviven a un accidente aéreo y quedan atrapados en una isla desierta. Obligados a trabajar juntos para sobrevivir, viejos conflictos salen a la superficie y la lucha por escapar se convierte en un duelo de ingenio y poder.
Una isla, dos sobrevivientes y mucho conflicto
Debo confesar que esta película no estaba en mi radar y cuando vi el tráiler en el cine tampoco me generó expectativa alguna por verla. Aquí solo puedo decir que vaya pésimo trabajo de quien hizo el tráiler, porque para nada le hace justicia a lo que realmente es la película.
Algo que se agradece desde los primeros minutos es el ritmo. ¡Ayuda! arranca con claridad y no pierde tiempo en presentaciones largas: muy pronto te deja claro a quién vas a amar y a quién vas a odiar en esta historia. Ya una vez en la isla, la película no se estanca ni cae en la repetición de situaciones; Raimi se las ingenia para que siempre haya una acción distinta, un giro o un momento incómodo que mantenga tu atención.
¡Ayuda!, sin duda, será un gran alivio y seguro se convertirá en una de las cintas que van a amar los fans de Sam Raimi, ya que este filme tiene todo el estilo del director: desde acercamientos bien invasivos en los primeros minutos que buscan incomodarte para que, de alguna u otra forma, despegues los ojos por un momento de la pantalla, hasta el humor negro que ya le conocemos.

Si lo anterior no fuera suficiente, también tenemos una fiesta de fluidos por doquier: atún, sangre, escarabajos viscosos y todo ese tipo de cosas que le hemos conocido a Raimi a lo largo de los años gracias a películas como Evil Dead.
En cuanto al tono, ¡Ayuda! es una mezcla bien medida de varios elementos. El terror está presente, pero en menor medida; la sátira juega un papel importante y el humor negro es, sin duda, lo que más domina la propuesta. El survival también está ahí, al final esa es la premisa principal, pero siempre filtrado por la mirada burlona y excesiva de Raimi.
La historia es bastante básica: un viaje de trabajo que sale mal y una empleada que en el papel es víctima, pero que tendrá su oportunidad de revancha. Eso sí, conforme vamos avanzando se van revelando cosas importantes, algunas que te puedes ir imaginando y otras que no, así que ni pienses en ir al baño a mitad de la función o te puedes perder algo revelador.

El personaje de Dylan O’Brien no es solo un jefe insoportable: es el espejo de todo lo que muchos odiamos de una figura de poder. El abuso, el privilegio heredado y el favoritismo hacia sus amigos por encima de empleados consolidados como Linda. El juego de roles entre ambos va cambiando conforme avanza la historia, y parte de lo atractivo del filme es cómo ese cambio se maneja con cierto humor, sin dejar de ser incómodo.
Las actuaciones son decentes, pero si ponemos atención, McAdams se lleva de calle esta película. Y no es que O’Brien lo haga mal, pero McAdams se ve tan natural y relajada en su papel de Linda que destaca bastante sobre su compañero.
Si hay que hacer una advertencia, por el estilo de la película que es ¡Ayuda!, quienes desconozcan el trabajo y estilo de Raimi seguro odiarán el filme y dirán en más de una ocasión: “¿Qué carajo estoy viendo?”.

Visualmente, la película luce bastante bien. Al desarrollarse en una isla, Raimi apuesta por una paleta de colores viva y clara, justo lo que uno imagina al escuchar hablar de un entorno así.
Retomando la historia, hay muchas escenas que seguro se quedarán en tu cabeza, pero para un servidor ¡Ayuda! ya es una de las películas con uno de los mejores accidentes aéreos. Raimi no se guarda nada en esa escena crucial y nos deja ver TODO el drama y la acción que envuelven esa secuencia, y desde ahí ya me había conquistado.
Fiel a sus costumbres, Raimi no olvida el terror en este título, y las pequeñas dosis que hay, explícitas o no, se agradecen demasiado.
Se nota bastante que Raimi se divirtió haciendo ¡Ayuda!. Todo apunta a que no hubo presión creativa detrás y eso le permite plasmar su estilo sin filtros, sin concesiones y sin intentar complacer a nadie más que a sí mismo.Es Raimi siendo Raimi, jugando con sus obsesiones y exageraciones.

Sin duda se celebra cuando directores reconocidos como Sam Raimi tienen este tipo de trabajos en sus carreras, los cuales son bastante disfrutables, pero que por desgracia no vienen acompañados de una escandalosa estrategia de marketing o, como en este caso, tienen un pésimo tráiler.
¡Ayuda! es el tipo de película con la cual vas a querer desconectarte cualquier fin de semana: no exige demasiado y te deja una historia entretenida. No es el mejor trabajo de Raimi, pero sí es uno de esos que se deben ver por lo menos una vez en la vida; y si eres fan del director ya deberías estar comprando desde ahorita tus boletos.

