Cine
Epic: Elvis Presley en Concierto, un brillante documental que grita “larga vida al Rey”
Después de su biopic con pros y contras, Baz Luhrmann rinde buen tributo a la gloria de Elvis Presley con EPIC: Elvis Presley en Concierto
A veces, los documentales funcionan para descubrir o recordarnos la importancia de una figura. Y EPIC: Elvis Presley en Concierto, logra redimir a un director que creó una biopic estridente y fiel al estilo del cineasta Baz Luhrmann sobre uno de los artistas que adora. Irónicamente, el resultado de este documental musical resulta ser mucho más alentador e ingenioso de lo hecho al lado de Austin Butler y Tom Hanks hace un par de años.
De que va Epic: Elvis Presley en Concierto
Armado grabaciones perdidas descubiertas en su investigación sobre “El Rey”, este documental llamado EPIC: Elvis Presley en Concierto, regala a sus fans y a la audiencia un testimonio del gran artista a través de su canto y viva voz, contando como nunca antes su historia en una nueva experiencia cinematográfica del visionario director australiano.
Luhrmann y Presley: un dúo verdaderamente épico
No cabe duda del aprecio y cariño que Baz le tiene a Elvis. Lo expresó en toda la promoción de su particular biopic. Y aunque con pros y contras le rindió cierto homenaje y se metió a fondo en los archivos ocultos de este ícono nacido en Mississippi, su cinta no dejó de provocar opiniones encontradas debido a la exageración y apuntes en la vida del denominado “Rey del Rock” que no eran del todo asertiva.
Sin embargo, la conexión y amor que Luhrmann le tiene a Elvis se transmite de una mejor forma en este documental musical. Y es que la gran virtud del australiano es que sumerge a la audiencia en los conciertos de Las Vegas de Elvis mediante material restaurado, inédito y en 35mm, además de grabaciones de archivo narradas por el propio Presley para mostrar su talento y vulnerabilidad. Eso, sumado a la restauración de tomas descubiertas en los archivos de Warner Bros., como escenas de That’s the Way It Is y On Tour permiten revivir con honor y pasión lo que en verdad fue él.

Otro acierto de Luhrmann en EPIC recae en que solo se enfoca en la época de apogeo en Las Vegas, destacando la energía, el magnetismo y la interacción con el público ante un retorno inesperado, justo después de parecer estancado entre malas películas y una imagen que comenzaba a deslucir ante nuevas figuras del rock, específicamente Los Beatles. Es verdaderamente hermoso verlo caminar entre el público repartiendo besos entre sus fanáticas y bromas de vez en cuando.
EPIC: El “Rey” en su viva voz
Algo que también es de lo mejor de este proyecto es el uso de la propia voz de Presley en el material. Alejado del uso de la IA para recrear la misma, herramienta que ha sido usada para otro tipo de proyectos, Luhrmann arma una narrativa no sólo con su presencia en escena, sino con comentarios y pensamientos del mismísimo oriundo de Tupelo, MIssissippi. Es así que el repaso de su carrera, sus inicios y el gran regreso que lo llevó a tener la residencia más longeva en Las Vegas por mucho tiempo, es visto y contado desde su propia voz.
Aqui es también donde resalta el gran trabajo de edición, pues el documental es capaz de tomar esos fragmentos y usarlos de manera eficiente con puntos de vista como la cuestión de su manager, el “Coronel” Tom Parker, montando de buena forma su sentir con la canción de Devil in Disguise de fondo. Incluso un momento muy emotivo que recuerda la conexion y, hasta ausencia, como padre y esposo de Priscila.

Ni qué decir de su desenvolvimiento perfeccionista al lado de su banda en los ensayos previos al montaje de su espectáculo. Esas interacciones nos muestran un lado del “Rey” que realmente no conocíamos. Su alegría, su búsqueda por crear algo memorable y la energía con la que mostraba una versatilidad de género que lo llevaba de sus raíces del R&B, pasando por el gospel hasta llegar a hacer covers del mismísimo “Cuarteto de Liverpool”.
Si bien Elvis ha sido acusado de apropiarse una cultura musical que no era la suya realmente y de tener éxito por ser blanco, no cabe duda de que su presencia se ha vuelto icónica en la historia de la música y de los Estados Unidos. Y lo bello de EPIC es no sólo verlo en concierto, mostrando esos grandes vestuarios y movimientos que pareciese influenciaron después a otro rey, pero del pop (Michael Jackson), sino ver en total plenitud a un artista que, sin lugar a dudad, crea una sensación épica musical que orilla a clamar al lado de sus canciones y personalidad la clásica frase: larga vida al “Rey del rock”,
