Pólvora Live
AC/DC en el Estadio GNP: el trueno volvió a impactar en la Ciudad de México
La leyenda australiana de AC/DC regresó a México tras casi dos décadas de ausencia para reafirmar el cariño de sus fans
12 de noviembre del 2009. Uno de los días más importantes de toda mi vida como aficionado al rock, presenciar lo que parecía imposible en ese entonces: AC/DC en México. Casi 17 años después, un sinfín de cosas han pasado en el mundo y en el universo de los australianos, no es excepción.
Desde 2009, Malcolm Young se retiró a los pocos años por la demencia y en 2017, falleció. Brian Johnson se retiró algunos años para tratarse problemas de audición y fue reemplazado en algunos shows por Axl Rose. Phil Rudd dejó la batería apenas en 2024 para apoyar a su esposa en un momento delicado de salud. Cliff Williams también dijo adiós a las extenuantes vidas de la gira aunque seguirá apareciendo ocasionalmente. Pero nada de esto ha detenido uno de los legados más grandes en la historia de la humanidad.
La horda de gente con sus cuernitos luminosos, familias enteras que mantienen viva la pasión por la música de guitarras distorsionadas, jóvenes caracterizados a la Angus Young o hasta una chica totalmente pintada de rojo cual diablo, formaban parte del paisaje que acompañó toda la línea 9 del metro hasta el Estadio GNP que recibió a 60 mil personas para uno de los shows de rock más impresionantes que puedas vivir.
“Vamos a tocar rock and roll para ustedes esta noche, así que divirtámonos”: así fue el concierto de AC/DC en México
El “Can’t You Hear Me Knockin'” de los Stones no alcanzó a terminar cuando las luces apagaron. En las pantallas, el aullido de un lobo recibió a un auto que a toda velocidad, pasó la gasolinera High Voltage y siguió hasta el Estadio GNP de la CDMX. Un vistazo tras bambalinas y de repente, Angus ya estaba en el centro del escenario, con su envidiable energía, el duckwalk por la pasarela y su compañero inseparable desde 1980, Brian Johnson, todo un cañero como siempre. El hombre tiene 78 años y sigue entregándolo todo, muy admirable.
Desde gradas, la envidia se adueñó de mi al ver a toda la gente brincando en general A con “If You Want Blood”. ¡Qué postal ver esa marejada! Más cuando en gradas había un ambiente terriblemente tibio. Si estuviste en Naranja 11, seguro sabes a lo que me refiero. Hay más emociones en un funeral que con esa gente.
“Vamos a tocar rock and roll para ustedes esta noche, así que divirtámonos”, fue lo más que dijo Johnson durante las más de dos horas de espectáculo. Y es que a diferencia de la tremenda producción vista en 2009, con las gorras gigantes, el tren al fondo, la Rosie inflable y demás, esta vez lo que habló fue la musical, una ejecución tan perfecta que resulta inconcebible que unos veteranos tengan tanta energía aún… Y obvio sin dejar de lado los visuales tan kitsch que eran irresistibles, como los truenos cubriendo a los integrantes en “Thunderstruck” (para darles más poder, vea) o las llamas de “Highway to Hell” que terminaron con el guitarrista haciendo su famosa pose de los cuernos con sus índices en cada costado de la cabeza.

La que sí llegó fue la imponente campana negra que siempre eriza la piel mientras desciende con el riff más único en toda la discografía de AC/DC: “Hells Bells”. Si algún día te cuestionan por la devoción hacia estos jovenazos, siempre recuerda esta canción.
Pero lo que parecía una fantasía de aquellas adolescentes se volvió realidad con un bloque especial de la vieja escuela con “Sin City” donde Angus improvisó con su corbata, “Jailbreak”, el hit “Dirty Deeds Done Dirt Cheap” y “High Voltage” con el cantante envuelto en la bandera nacional fue épico. Porque aquí siempre rendiremos pleitesía al amo Bon Scott. ¡Un trago a tu salud hasta donde estés!
Ya para el final, no quedaba más que ver a Young iluminado por los dioses del rock y hacer suyo el GNP con “Let There Be Rock”. No solo es asombroso ver lo que puede hacer con una sola mano (su tapping es brutalmente preciso) sino verlo elevarse en la plataforma y tocar en el suelo como si no hubiesen pasado 50 años desde que empezó a hacerlo. ¡Cómo no contagiarse que hasta se veían varios pits armarse en general B!
Su extenso solo al pie de la escalinata solo era un preámbulo más para dos éxitos más: “T.N.T.” y su himno, “For Those About to Rock”, una dedicación para todo aquel que ha encontrado en esta música un refugio y un estilo de vida que atesoraremos siempre.
AC/DC es tan grande como la vida misma. Muchos idealizan haber vivido en épocas pasadas de las leyendas del rock pero no nos damos cuenta que ahora somos más afortunados que antes por la facilidad de actualmente disfrutar y despedirnos de auténticos íconos. Los hayamos visto por última vez o no, su música seguirá acompañando a la raza humana hasta que ya no quede rastro alguno de nosotros. El tremendo encanto de su sencillez los llevó hasta donde están y pocos pueden presumir tal carisma, talento y relevancia. Gracias por esta noche y por todos los años de estar acompañarnos.
Este fue el setlist de la primera fecha de AC/DC en México
- If You Want Blood (You’ve Got It)
- Back in Black
- Demon Fire
- Shot Down in Flames
- Thunderstruck
- Have a Drink on Me
- Hells Bells
- Shot in the Dark
- Stiff Upper Lip
- Highway to Hell
- Shoot to Thrill
- Sin City
- Jailbreak
- Dirty Deeds Done Dirt Cheap
- High Voltage
- Riff Raff
- You Shook Me All Night Long
- Whole Lotta Rosie
- Let There Be Rock
- T.N.T.
- For Those About to Rock (We Salute You)
