Pólvora Live
Primal Scream transformó el Teatro Metropólitan en un viaje de rock ácido
Una decada después, Primal Scream volvióa la Ciudad de México para un show completo, uno plagado de sus mejores hits desde los años 80.
El rock sicodélico, ácido, alucinógeno de Primal Scream regresó a la Ciudad de México para darnos un show completo, ya que eso de shows cortos de festival no es suficiente para una banda de este calibre.
Hasta esta noche del 27 de octubre del 2025, habían pasado 10 años, que es lo mismo a dos lustros y una década de que Bobby Gillespie y compañía, no tocaban un set completo en la capital mexicana, esto fue en el extinto Plaza Condesa, así que solo imaginen cuánto tiempo ha transcurrido.
Fue el año pasado que volvieron al Corona Capital, set corto que tuvo de relevancia el reestreno en vivo de “Motivation”, que no tocaban desde el 2007 y de “Innocent Money”, ambas que desde entonces no han salido del set de los británicos.
Así que era tiempo de volver a ver a Primal Scream con la única duda, ¿cómo habría sido verlos en los inicios de los años noventa con tanta sicodelia y elementos externos dentro del sistema nervioso? Las circunstancias de la banda y de sus fanáticos, así como el recinto donde estarían tocando han cambiado, menos la música.

Primal Scream en el Teatro Metropólitan
La cita con Gillespie y su Primal Scream se dio en el bello Teatro Metropólitan del Centro Histórico capitalino, con su marquesina con el nombre de la banda y esas puertas con su marco dorado que te dan la bienvenida. Un lugar que le va bien a bandas británicas como fue este mismo año con Stereophonics, se disfrutan porque se ve bien de todos lados y el audio es impecable, algo que no se disfruta en la mayoría de recintos grandes.
Como es costumbre la parafernalia apócrifa, bootlegs o pirata, como quieras llamarle. Curiosmente, adentro no había mercancía oficial.


Ya directo al show, luces de colores todo el concierto, pero sin nada más, no hubo oantalla ni una mantita detrás, así que tu mirada directa a todo Primal Scream, quienes desde un inicio daban un mensaje, va a ser un viaje de baile, hongos, funk, acid house, blues y rock británico. Y es que la banda ha pasado por todas estas etapas desde sus inicios, desde esos días donde Gillespie le hizo el feo a seguir como baterista de The Jesus Mary And Chain (y para muchos, sobrepasándolos en fama, en especial a inicios de los años noventa).
Muchas de estas canciones fueron hechas en momentos donde la droga era un acompañante más, muy sicidélicas donde el mensaje era de paz y unidad como es el caso de “Come Together”, otras como “Jailbird” y “Swastika Eyes” de crítica política.


Gillespie salió a escena luciendo un traje acampanado blanco, muy en la onda disco, así como lo lucía Travolta en Fiebre de Sábado por la Noche o Sandro de América. Igualmente, igual en la misma onda, sus dos excelentes coristas.
Bobby casi no habla mucho con la audiencia hasta la parte final, solo agradece, lo que sí trae desde el primer beat es muy buena vibra y energía física, no hay nada que pudieras reprocharle.. canta, baila y hasta aulla. “Estoy feliz de verlos, regresar a la ciudad”, es de lo poco que decía el vocalista previo a “Innocent Money”. Por ahí unos errores técnicos en ele scenario previo a “Heal Yourself” donde se notó molesto, tuvieron que repetir la canción, pero pasó a mayores.


La parte final fue sin duda donde todos ya estaban de pie, ya que hubo un pequeño lapso con canciones nuevas y baladas. Así que en “Loaded” aprovechó para gritar un buen ‘fuck Donald Trump‘, que obviamente, fue vitoreado por todo el respetable. Luego todos enloquecieron con una tríada de hits esperados: “Swastika Eyes” con ese rock denso, potente que parece ser ajeno a toda su discografía, el baile y el canto alunísono en “Movin’ On Up” y “Country Girl”.
Un breve encore para regresar con ese combo hippie “Come Together” ligada al clásico de Elvis, “Suspicious Minds” y el toque final, “Rocks”. Con eso se dio un muy buen regreso de Gillespie a la CDMX, ya como se debe con sus fans y con set completo.
Setlist de Primal Scream en el Teatro Metropólitan
- “Don’t Fight It, Feel It”
- “Love Insurrection”
- “Jailbird”
- “Ready To Go Home”
- “Deep Dark Waters”
- “Medication”
- “Innocent Money”
- “Heal Yourself”
- “I’m Losing More Than I’ll Ever Have”
- “Love Ain’t Enough”
- “The Centre Cannot Hold”
- “Loaded”
- “Swastika Eyes”
- “Movin’ On Up”
- “Country Girl”
- “Come Together / Suspicious Minds”
- “Rocks”
