Pólvora Live
Hipnosis 2025: lo bueno y lo malo del día 1
Finalmente, la espera había terminado. El festival Hipnosis 2025, primera edición de dos días en una decisión bastante cuestionable, más en el fin de semana de la tradición mexicana más importante del año, regresó al Estadio Fray Nano (excelente acierto) para llevarnos a la máxima celebración de música psicodélica y géneros afines que tanto amamos.
Aunque el cartel recibió diversas críticas, si algo he aprendido de asistir es que siempre te llevarás una gran sorpresa y conocerás bandas que se convertirán en tus nuevas favoritas; al menos el primer día, sábado 1 de noviembre, no fue la excepción. Esa es la intención y objetivo de un festival, forjar audiencias a través de propuestas que de otra forma, no habrías conocido. Eso es intachable.
Sin embargo, esta vez la visita resultó agridulce debido a recurrentes problemas técnicos y un público creciente en apatía (esto ajeno a la organización, claro está). No comprendo como pasamos de llorar en la reunión de the Mars Volta a no sentir nada. Ya soy el viejo Jenkins, como sociedad éramos mejor antes.
Vayamos por partes pues lo importante es la música y en ese sentido, la selección no defraudó en lo más mínimo.
Lo bueno del primer día de Hipnosis 2025
Una acotación antes de hablar sobre lo positivo. Estoy consciente de que todo el festival tuvo un problema, el gran elefante en la habitación del Hipnosis pero de esto, hablaré hasta el final. De momento, todo será bello, un enfoque hacia todo lo maravilloso que nos deja la música.
Geordie Greep, uno de los nuevos grandes héroes de la guitarra
No tenía el gusto de conocer a Geordie Greep, ex guitarrista de los Black Midi, en su faceta de solista pero se ha ganado un seguidor leal. En una densa neblina, el guitarrista y cantante apareció junto a su banda a ritmo de “The New Sound”. Donde haré hincapié es en “Terra”. Esta es una de las mejores canciones que la humanidad haya concebido, un regalo de virtuosismo que entiende y sabe mezclar el jazz y los ritmos latinos con el rock de forma única.
Su manera de cantar y tocar tienen toda una intención experimental, curiosa en su acercamiento hacia los guapachoso. ¡Hasta por ahí sonó su versión a Willy Colón! Fue impresionante de principio hasta el cierre con su sencillo “Holy, Holy”, otra oda a la salsa. Este hombre está destinado a la grandeza.

Japanese Breakfast, música melancólica para una noche fría
Quienes entendieron a la perfección lo que significaba estar en México fue Japanese Breakfast. Admito que estaba algo decepcionado de ver que no trajeron la ostra gigante donde Michelle se sienta a tocar como en su gira por EUA pero esa sensación se esfumó al ver que toda la banda estaba disfrazada de personajes de Hayao Miyazaki. ¡Y la cantante era la pequeña bruja Kiki! Hermoso, sobre todo por ver como le pegaba al gong con su pequeña escoba y al gato negro colgado en su hombro.
La cantante llegó tras cuatro años de ausencia para presentar su nuevo álbum For Melancholy Brunettes aunque sabiamente, supo armar un buen set en representación de sus cuatro discos, con especial énfasis al anterior, Jubilee. Así escuchamos “Paprika”, “Road Head”, “The Woman That Loves You” con una serie de fotos del pasado al fondo, “Boyish”, “Kokomo, IN” y “Be Sweet”. “¡Muchas gracias por escucharnos, es por ustedes que podemos regresar!”, celebró la cantante.
Como bien mencionó Michelle, los grupos están ahí por la gente y ese fue otro enorme punto a favor del cual albergó Hipnosis: los fans. Pero los fans de verdad, los que lloraban, cantaban, gritaban, los que armaron la fiesta en Molchat Doma (porque hasta familias enteras fueron a ver a los bielorrusos) o la pareja coreana en primera fila para Pavement. Esa es la magia de la música: nos conecta a pesar de la obvia barrera del idioma. Ver y atesorar esas postales gracias a la curaduría del evento, es algo invaluable.

Este fue el setlist de Japanese Breakfast en el festival Hipnosis 2025
- Paprika
- Picture Window
- Heft
- Road Head
- Honey Water
- Slide Tackle
- The Woman That Loves You
- Kokomo, IN
- Mega Circuit
- Boyish
- The Body is a Blade
- Posing in Bondage
- Be Sweet
- Everybody Wants to Love You
- Diving Woman
Molchat Doma, el puente de una joven generación a la música oscura
Envidio a todo aquel que lo conoció un día antes en su firma de autógrafos. Habiendo dicho esto,de lo que más me sorprendió fue ver a niños con sus papás bien listos con sus camisetas del trío bielorruso o en atuendos bien dark. Sea que los hayan conocido por redes sociales, la banda superó con creces ese estigma de los memes de “pongan post punk ruso” para convertirse en un éxito total en la región. Vuelvo a lo mismo, ¿cuándo pensaba uno ver a un grupo de Bielorrusia? ¡Más en un día donde ya habíamos visto a otra banda rusa!

Algo que he notado desde la primera vez que vi a Molchat Doma en Pal Norte hace unos años hasta ahora, es su crecimiento en el escenario. Egor sobre todo se vuelto un estupendo frontman, cada vez más entregado con sus pasos de baile a la Ian Curtis.
De igual forma, su música evolucionó de forma muy agradable, pasando de las densas líneas de bajo a temas synth pop igual de bailables. Al centro de la pista del escenario, fue donde se veía todo el mejor ambiente al ritmo de “Ty Zhe Ne Znaesh Kto Ya”, “Chernye Tsvety”, “Toska”, “Tancevat” y la favorita “Sudno”. Son enormes, que siga este culto hacia ellos. Lo merecen.
The Horrors cerró en gran forma el primer día de actividades
Seré honesto: Strange House de The Horrors me parece una obra de arte en toda la extensión, una clase maestra de garage con tintes oscuros. Es por ello que los lanzamientos posteriores me cuestan demasiado trabajo conectar, por culpa de esta predisposición. Sí, soy lo que los chavales de ahora llaman “una viuda”.
Pero eso no significa que no reconozca el buen concierto que se armaron los ingleses para cerrar el evento. Tras la oscuridad bailable de Molchat, nos adentramos a una penumbra absoluta. Aunque llegó bien adorable con su bandera mexicana a ponerla en su pedestal, Faris es un personaje imponente, con aura siniestra que impulsa mucho el sonido gótico que ahora manejan en su álbum Night Life. La vibra con sus nuevos integrantes se sintió espectacular, sobre todo cuando sonó su épica de antaño, “Sea Within a Sea”. Aunque claro, todos extrañan a Josh en la guitarra.
Al cierre se fueron con su hitazo “Something to Remember Me By”, con sus teclados muy etéreos que por fortuna, levantó a la gente de un letargo extraño al cual no le atribuyo cansancio alguno si apenas eran las 12. Les reconozco: su nuevo material logró llegarme más que todo el inter Luminous, V y demás. Es ganancia para mí.

Este fue el setlist de The Horrors en el festival Hipnosis
- The Silence That Remains
- Three Decades
- Mirror’s Image
- Silent Sister
- Endless Blue
- Still Life
- Sea Within a Sea
- More Than Life
- Lotus Eater
- LA Runaway
- Who Can Say
- Something to Remember Me By
Lo malo del primer día de Hipnosis 2025
La verdad sea dicha y tras cuatro años de asistir de forma consecutiva, esta fue la edición más irregular a la que he asistido y todo por un enorme problema: el sonido. El ingeniero que trabajó al momento de Pavement que no había quitado la canción de espera en las bocinas y arruinó todo el inicio, debería renunciar y dedicarse a otra cosa, como guardabosques o que sé yo. ¡Falta de respeto total!
Lo deprimente es que este no fue un incidente aislado: todas las bandas sufrieron el mismo problema de sonido, principalmente un volumen bajo. Al inicio de cada acto, se hizo costumbre que la gente en primeras filas gritara “¡qué le suban, qué le suban!” y esa petición, nunca se hacía caso. Según yo y mis pocos conocimientos de audio, se trató totalmente de un problema de ecualización más que de volumen: había veces en que las guitarras no se escuchaban o las voces se perdían. Faris le hizo dedo al ingeniero en la primera canción porque no se escuchaba y en Utro, el bajo también tuvo muchos problemas. ¡En Utro! Justo donde es el instrumento que más debe brillar.
Al repasar mi crónica del año pasado, felicito mucho a la organización por mejorar su logística en cuanto al cashless y sus recargas. ¡Pero ahora ni vaso conmemorativo hubo! Y sumado a esos precios tipo Autódromo/Estadio GNP cuando se supone, eran la alternativa a todo ello, aliena más a la gente.
Para analizar: a diferencia de otros años, particularmente recordando los shows de The Flaming Lips y Primus donde se armó una comunión hermosa, el ambiente se sintió muy desangelado, sin emoción alguna más que por los actos arriba mencionados (palomita hacia esos fans que lo valen todo). Incluso salvo contadas bandas, como Molchat Doma, Japanese Breakfast, Pavement y The Horrors, la interacción fue nula con el público. Se vivió un día muy gris y sí culpo a la gente que ya ni le investiga antes de lanzarse o no se deja llevar por lo nuevo en sus vidas.
¿Qué tanto ha cambiado nuestra forma de consumir música? ¿Acaso tenemos que recurrir a que cada evento se imponga la ley Ghost de retirar celulares para poder entregarnos al baile, brinco, canto y demás? Entiendo que cada quien va por sus favoritos pero si una banda no te gusta, cállate y deja disfrutar a los que sí. O acaso estamos ante el peor escenario que tanto temí… ¿El público tipo Corona, más interesado en decir “fui”, ya está infestando el Hipnosis, un festival de nicho por naturaleza? Así parece.
Y que se lea hasta sus oficinas: ¡no vuelvan a hacerlo de dos días, carajo! Se queman cartuchos en agrupaciones que podrían venir después y comienza a correr el riesgo de repetirse, además de que los asistentes son obligados a gastar más. Que por la avaricia, se abarató la producción del festival. Lo que es.
