Entrevistas
Hueco: “me parece que no hay nada más atractivo en esta vida que justo ese espíritu y sentimiento de libertad que da la escena subterránea”
La banda de rock gótico mexicano Hueco, celebrará tres décadas con un concierto donde repasarán su primer álbum
En nuestra escena nacional, existen cientos de anécdotas que deben ser contadas sobre bandas y personajes que han sabido forjarse un seguimiento, una base o una influencia en la gente. Hueco es una de las historias más entrañables para mí.
Cuando comencé a entregarme a la música oscura hace unos 15 años, desconocía mucho de nuestras tinieblas mexicanas. Poco a poco me fui adentrando más a nuestra música y en un show del Monumento a la Revolución, conocí a the Dragulas, banda a la que siempre le guardaré su cariño y de la cual, José Hernández, el Hollow Kid (Hollywood Kid como ya me enteré, fue bautizado en un canal de TV), era su guitarrista.
Al poco tiempo supe más de él (por cuestiones personales que seguro recordará) y de Hueco, una banda con un nombre venerado en la escena underground y que ahora, está por celebrar 30 años de carrera con un concierto especial en la CDMX.
Previo al mismo, hablé en entrevista con José para conocer más y dejar por escrito su gran historia.
“A finales de los 80 tenías una escena masiva de rock mexicano“: esto nos contó en entrevista José Hernández, voz de Hueco
Nuestra charla comenzó acerca de la idea del show del 30 aniversario.
“Estábamos preparando lo del show acústico que es una cosa que teníamos pensada desde hace un rato y de repente, como a medio año, me cayó el veinte y dije ‘no manches, cumplimos 30 años’. Tendríamos que hacer algo para esto y ya llevamos unos 8 meses trabajando, juntando a toda la gente.
Al estar en un nivel subterráneo, independientemente de que sea por una cuestión estética y demás generalidades de la escena, pues todos tenemos que ver otras chambas, ¿no? Entonces esto ha hecho difícil que coincidan los tiempos, sobre todo cuando tienes invitados, algunos se fueron a vivir a provincia… Ha sido un asunto titánico, pero a los 50 años que tenemos la mayoría, es un logro generar algo así“, compartió.

La idea de estar en el underground podrá no resultar tan atractiva para algunos pero tiene un espíritu de rebeldía que forma parte de la personalidad de Hueco.
“Me gusta mucho porque tienes la libertad de hacer lo que quieres. Más allá de en donde te muevas y que las visiones de la gente o los discursos sean muy distintos, pues hay cosas, por ejemplo, que no puede que no podrías hacer en estos tiempos en un nivel este mainstream.
Y entre lo mainstream hay niveles. Primero estamos hablando de Molotov, Caifanes, etcétera, ¿no? Luego está lo alternativo con grupos como La Gusana Ciega, La Barranca, que convocan a una buena cantidad de gente y están en la boca de medios medios alternativos porque de repente te pueden generar noticia.
Y tú como subterráneo que no está mal, pues sí te puedes aventar determinados visuales, tener cierto tipo de letras pero sobre todo, determinado tipo de música que mucha gente en su mayoría pues no está como que acostumbrada o no le interesa finalmente ir a escuchar una canción de 20 minutos, ¿no? No importa porque tiene otro objetivo y es siéntate a escuchar una canción o déjate envolver por una atmósfera.
Yo creo esa es la parte padre del subterráneo, al ser un ambiente pequeño, se presta a este tipo de cosas y no estás condicionado a que de repente los horarios, las cuotas de la gente que te cobra o si ya te tardaste un minuto ya se fueron unos cuantos miles. Me parece que no hay nada más atractivo en esta vida que justo ese espíritu y sentimiento de libertad.
“Unas cosas por otras. Digo, también ellos tienen llenos tremendos, algunos pueden vivir de sus regalías si los contratos se lo permiten. Es muy padre de repente cuando nos han invitado a Rubén (Olvera, bajista de Hueco) y a mí a participar en Rockland y pues es otro tipo de espacio en donde se ven otras cosas. Acá solo te pones unos in-ears y te olvidas del asunto de logística, convives con gente de otros y eso es muy rico.
No obstante, si de repente ves estas limitaciones. Todo cuenta, cada gesto, cada movimiento, cada cosa que dices. Es una comunicación muy distinta, no tienes este metro y medio de separación que por ejemplo, puedes tener en un Vive Latino donde también hemos estado. Pero sí, esta parte donde no hay problema si te bajas y estás conviviendo con la gente, es un rollo más humano“, sentenció.

Los inicios de Hueco se dieron en una de las famosas batallas de bandas organizadas por Rockotitlán, época que no viví pero tras conocer su historia, se idealiza más el encanto casi artesanal de esta época.
“Fue muy chistoso porque pusimos lo del aniversario para el 6 de diciembre y la final de esa cuarta batalla de las bandas organizada por Rockotitlán fue en diciembre, ¿no? Digamos que sin querer fue cósmico el asunto.
Cuando Hueco aparece, ya es 1995 y el rock en tu idioma para ese momento ya es un es un bonito recuerdo, ¿no? Aunque usted no lo crea, es como Star Wars que sí hubo un momento en que nadie hablaba de Star Wars porque ya había pasado.
A finales de los 80 tenías una escena masiva de rock mexicano. Masiva, claro, nunca a un nivel de Bronco o los Tigres del Norte. Pero es una masa que si te llenaba las islas de CU y ese tipo de cuestiones. De alguna manera, estar en Rockotitlán era pasar a formar parte de ese nicho alternativo y nosotros, éramos parte de una escena que se acababa de consolidar un año antes, en el ’94: la escena oscura.
La mirada de la industria o de los medios relacionados a lo alternativo estaba hacia otro lado. Ya había pasado toda esta parte de oscuridad en donde estuvieron Caifanes, Santa Sabina, Ansia, La Concepción de la Luna, El Clan y ya se estaba moviendo hacia tendencias con grupos más pesados y rockeros. También el ska se está empezando a separar del rock y hacerse una sola escena, ¡de repente ya eran muchas!
Pero hablando de lo oscuro, hay que recordar que el grupo masivo hasta el ’92 había sido The Cure que después cae como en un letargo chistoso y la banda que toma la batuta en ese momento fue Marilyn Manson, que tiene un sonido mucho más fuerte y una cuestión visual más agresiva. Obvio cuando eres más violento, evidentemente no es para todo público, no todos te reciben igual.
¿A qué voy con todo esto? Se daban muchos festivales tremendamente masivos en donde la gente ya te conocía en lo íntimo, sabía que tipo de grupo eras, que tenían toda esta cuestión escénica. Un concierto como Serpiente sobre ruedas en Ciudad Universitaria en donde la gente colaboraba de buen corazón, no porque fuera a ganar dinero o algo, pero que en esta masividad, se perdía mucho de este mensaje entre los grupos más oscuros. Es algo más performativo al encierro oscuro, no es lo mismo estar de día frente a 10 mil personas, a menos que te conocieran como Ansia o Santa Sabina que aprendió a moverse entre los dos espacios.
Ya en 1995, la gente está yendo a una especie de ritual en donde estás conviviendo, estás bailando y lo que menos quieres hacer es sentarte a escuchar, entonces para grupos como nosotros, se perdía el momento, no había las condiciones, incluso para un acto con mucho impacto como Hocico. Entonces llega esta parte en que dado el contexto, la escena oscura empieza ahora sí que a meterse a la oscuridad, en estos recintos pequeños donde se comienza a desarrollar la historia hacia una ruta subterránea.
Poco a poco vemos grupos volverse a colocar en esta parte alternativa. Cosas muy padres como La bande-son Imaginaire que han trabajado muy fuerte y generado una experiencia en vivo muy potente. Con ellos vuelvo a lo mismo: no es lo mismo verlos a las 2 de la tarde en el Vive Latino a verlos en el Metropólitan con todo un esplendor escénico. La característica de ellos es más íntima, con un juego de luces donde puedes hacer muchísimas más cosas que en una cuestión abierta.

Finalmente, era imposible tener a un cinéfilo tan empedernido como el cantante y no hablar sobre el lado cinematográfico en Hueco y el origen de su personaje, el Hollow Kid.
“Es una pregunta que me gustaba mucho hablar de ella en esos años e igual, coloquémonos en un nicho alternativo de esos años. Yo les decía ‘es que la oscuridad de Hueco tiene que ver más con David Lynch’. Con Twin Peaks, esta oscuridad humana que no es muy gore.
Recuerdo mucho que hablando con compañeros de otros grupos, me preguntaban con una inocencia honesta ‘¿es cómo Hellraiser esta oscuridad de la que nos hablas?’. Y no, pero recordemos que las películas de Lynch no se habían distribuido aquí. Lost Highway tardó como dos años y medio en llegar y eso solo a la Cineteca nada más.
Para mi la oscuridad de Lynch se muestra en estas escenas donde se ve un cable de luz en un atardecer crepuscular y escuchas el zumbido de la electricidad. Se siente muy opresivo, es un aura de mucho encierro. ‘Va por ahí’, decía yo.
Ahora que estuvimos haciendo los visuales del disco para la presentación, nuestro debut estaba muy basado en el Marqués de Sade y en ese sentido, en los 120 días de Sodoma de Pasolini. Ahora nos la estamos pensando porque es como ‘no podemos meter esta escena ahorita porque mucha gente va a pensar que va por otro lado y no nos metamos en esos rollos’ porque las escenas son brutales”, concluyó, añadiendo por ahí menciones a películas como Tetsuo, the Iron Man y Begotten.
Hueco celebrará tres décadas de historia oscura en el Dada X
La agrupación llevará a cabo su show de aniversario el próximo sábado 6 de diciembre en el Dada X (a unos pasos de metro y MB Cuauhtémoc). Los boletos están disponibles a través de Boletia por solo 200 pesos así que no hay pretexto.

