Cine
Entrevista con Paul Mescal sobre Hamnet: “Cuando más amas a alguien, más sientes su perdón”
El ahora nominado a los Globos de Oro y Óscar, Paul Mescal, charló con Pólvora sobre dar vida a Shakespeare en el emotivo drama Hamnet
Después de su papel revelación en Aftersun, el talentoso irlandés Paul Mescal ha ido forjando una significativa carrera en Hollywood con papeles en cintas como Gladiador II de Ridley Scott o Todos Somos Extraños de Andrew Haigh. Ahora, toca el turno de interpretar a uno de los escritores más populares de la historia, William Shakespeare, en Hamnet, dirigido por la ganadora del óscar Chloé Zhao, basada en la novela dramática de Maggie O’Farell. Pólvora charló con el actor sobre la importancia de este papel que nos muestra una cara diferente de la pérdida y el arte como vía de catarsis y perdón.
Ser o no ser: Paul Mescal detrás de la emoción de Hamnet
En Hamnet, el aclamado actor interpreta a William Shakespeare, pero en una versión mucho más humana del famoso personaje. “William es alguien contenido y egocéntrico pero creo que es todos pecamos de tener esas cosas. Cuando encuentras tu pasión en la vida, no lo llamarías ego, es solo tu trabajo. Dedicas tu vida a tu familia y tu trabajo y a veces esas cosas están fuera de balance y creo que está en una situación particularmente complicada en la que su trabajo fundamentalmente lo lleva a otro lado lejos de ellos”, opinó.
“Creo que la audiencia olvida un poco el hecho de que Agnes también toma la decisión de no ir a Londres con Will, y no es una crítica para ella, es simplemente la dinámica de la familia. También creo que si Hamnet no hubiera muerto, no creo que lo sintiéramos tan absurdo como lo hacemos, pero creo que es una distinción importante para armar a este hombre contenido, emocionante, impulsivo, pero también muy involucrado en su vida profesional”, añadió sobre su complejo personaje.
Sumado a ello, el popular actor irlandés reconoce que siempre hay algo personal que suma a un papel como éste. “Cuando estoy leyendo Shakespeare, no estoy mirándolo y diciendo ‘sé qué es ser un pintor’, sino que me siento como un artista que quiere comunicar algo a través de su arte para la gente, así que siempre hay elementos personales dentro. Además hay partes emocionales y personales que lo construyen. Por ejemplo, fallar en el amor con Agnes, sé de ese sentimiento, así que incluso no queriendo, estás aplicando tu propia vida y tu memoria, pero no activamente al papel”.
“Luego hay otros puntos como no saber lo que es ser un padre, no sé qué es perder un hijo. Más allá de lo que es real y lo que no, esto se trata de cómo, a veces, tu imaginación puede ser mucho más poderosa que la experiencia vivida o lo que estoy aprendiendo como actor. Esto es un ejercicio de liberación porque no tienes que actuar cerca de ti mismo. A veces, las cosas que están más lejos de mí, tal vez sean las cosas más efectivas para mí haciendo cine”, complementó.

Asimismo, Paul Mescal reconoce la gran labor de Chloe Zhao en la dirección. “Tiene un método muy físico y espiritual. Hicimos mucho trabajo de sueños, no es estricta y sabe exactamente lo que quiere, pero no necesariamente cómo llegar allí, lo que es una cosa increíble. Y eso no tiene que ver con una falta de entendimiento, es como si no quisiera decidir cómo llegamos allí, pero tiene una idea de qué es el sentimiento al que quiere llegar. Ella es una líder inmensa, pero también es muy vulnerable y cuando estás actuando, sientes su vulnerabilidad, y eso es algo que amaba”.
Una de las partes más duras que enfrenta el Will de Paul Mescal es la relación con su padre. “Obviamente es muy complicada y antagonística pero creo que él es un padre brillante y reducir esta duda al hecho de que ser un buen padre depende de estar ahí todo el tiempo, simplemente no creo que sea verdad. Si creo que hay una concesión que deberíamos hacer con él por el hecho de que es tan seco con su hijo. Puedes ser crítico del porque él no está a su lado. Pero si alguien piensa eso es porque no comprende el dolor que él está experimentado y lo percibe desde afuera”, manifestó.
Ni qué decir del elemento trágico que permea este romance y termina siendo la fuerza creadora de una obra con un perdón oculto. “La tragedia es inevitable en la vida. El amor no lo es y uno es afortunado de experimentarlo. Pero creo que cuanto más amas a alguien o algo o a una sensación, más grande se siente su perdón. Creo que él tenía un amor inmenso por su hijo, su esposa y sus hijos. Todo ese perdón hace que Hamlet sea lo que es. La razón por la que esa obra sea la más famosa en el idioma inglés es porque ese perdón es tan profundo para él, estoy convencido de eso”, afirmó el histrión.

Hamnet recrea de forma hermosa la época en que la tragedia de Will y Agnes. Por ello, para Paul Mescal fue una experiencia intensa el estar en esos sets. “Es el sueño de cada nerd de teatro. Me sentí muy conmovido cuando vi el set por primera vez y recordé que por eso me gusta el teatro. Para un actor, es el lugar más importante porque con él mejoras y te expones de una manera que, como el filme muestra, es permanente y existe para siempre. Si es bueno, malo o indiferente, la gente siempre puede verlo y no puedes protegerte de ti mismo una vez que lo has hecho”.
“En un nivel ético y artístico, el propósito de lo que es el acto del teatro es el de estar presente en la sala durante esas dos y media horas, lo que hace que el actor y el público tengan una relación muy específica noche a noche. Y creo que es por eso que me encantó hacer este filme. Es una celebración de este arte y probablemente la cosa más expositiva que he tenido que hacer debido al elemento final del filme, el estar en el escenario con un público mientras también está en el cine y estás tocando las palabras de Shakespeare que escribió en una película. Eso fue bastante grande”, añadió el irlandés.
La dualidad entre cine y teatro es algo que ha perseguido al querido Paul Mescal quien, gracias a Hamnet, ha meditado sobre hacer un papel tan interesante como el mismo Hamlet. “No lo he interpretado y si soy honesto, siempre he tenido miedo de hacerlo porque es el papel más asombroso. Así que la escala de lo que el actor tiene que hacer en esa obra es enorme. Pero creo que al hacer de Will, hay un par de momentos en el filme cuando pude decir las palabras y sentí algo sorprendente, que había más debajo de ellas y tuve un poco de miedo. Creo que ahora entiendo más lo que el escritor está tratando de comunicar con esa parte”.

“Y francamente, siempre siento que no estoy haciendo suficiente teatro. Me encanta porque cuando fui a la escuela de drama, la forma en que se trabaja el entrenamiento se hace desde el punto de vista del teatro. Honestamente, nunca pensé que haría películas. Pero creo que este es el perfecto filme para alguien que ama el teatro. Puedes hacer ambos, pero en términos de equilibrio, el teatro te exige más que un filme. Toma un poco más de energía”, concluyó.
