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Cine

Puerco que Sobrevive la Fiebre Aftosa, una dura animación existencialista sobre lo humano y lo animal

Desde Corea del Sur llega Puerco que Sobrevive la Fiebre Aftosa, una animación brutal sobre la animalidad, el humanismo y la línea entre ambos

AJ Navarro

Publicado

el

Puerco que Sobrevive la Fiebre Aftosa
4.5 Reviewer
Calificación

La animación cada vez más prueba que no solo es un género sino un recurso para historias interesantes. Puerco que Sobrevive la Fiebre Aftosa es una prueba más de ello, pues gracias a la labor de su realizador y al paso del proyecto en festivales como Annecy, SITGES, Fantaspoa, FICG y Macabro, además de ganar el Premio del Público en el Seoul Indie AniFest  y Mejor Película en el Seoul Independent Film Festival, esta filosófica cinta se convierte en un representante tan bueno como Flow o Memorias de un Caracol.

De que trata Puerco que Sobrevive la Fiebre Aftosa

Hur Bum-Wook nos presenta la historia de dos destinos entrelazados por accidente: primero, el del “Puerco H”, el único sobreviviente de una epidemia que quiere convertirse en humano. Por otra parte, está Choi Jeong-Seok, un joven militar agotado de los abusos que sufre en el cuerpo que sueña con convertirse en animal. Las vidas de ambos darán un giro cuando sus sueños se conviertan en realidad, poniendo al límite los respectivos comportamientos de cada uno. ¿Es acaso el humano un ser mucho más animal, o es el cerdo convertido en su depredador algo peor que el mismo ser humano?

Desde las primeras secuencias de la cinta, Bum-Wook no se tienta el corazón al mostrarnos la mirada de este cerdo, misma que transmite su dolor y agonía por ser el único que ha sobrevivido el exterminio de su especie. Es tan importante y profunda la misma que el cineasta la vuelve a utilizar al desenlace, obligando al espectador a ser testigo de todo el arco digno de George Orwell por el que atraviesa el mismo. Esto se complementa por la triste presencia del soldado raso que revienta ante el maltrato cual Recluta Pyle (Vincent D’Onofrio) en la excelente Cara de Guerra de Stanley Kubrick.

Todo este panorama, además, es situado durante la época de la epidemia de fiebre aftosa padecida en ese país asiático en el 2010, misma en la que fueron sacrificados más de un millón de cerdos para evitar que la enfermedad se transmitiese y se convirtiera todo en una severa pandemia. Es desde aquí que la humanidad es puesta en ojo crítico, pues no sólo fue la forma en la que decidieron matarlos al enterrarlos vivos en fosas comunes, sino las secuelas que dejan en este sobreviviente las que desatan cierta sensación de dolor y venganza.

Es en la naturaleza del soldado y quienes lo rodean donde eso se vuelve aún más intenso, aunque el giro que ambos dan resulta llamativo. Bum-Wook le concede sus deseos a ambos personajes, cumpliendo en un extraño delirio de la naturaleza el convertir al cuadrúpedo en bípedo y al homo sapiens en una especie de criatura que retrocede evolutivamente hasta explorar la animalidad de su propio ser, pero también todos esos sentimientos que vuelven a un individuo en un espectro interesante de grises donde la culpa y la bondad conviven.

La bestialidad contra la humanidad, dilema básico de Puerco que Sobrevive la Fiebre Aftosa.
La bestialidad contra la humanidad, dilema básico de Puerco que Sobrevive la Fiebre Aftosa.

Otro de los aspectos que resulta brillante en cuanto al dilema del Puerco H es su entorno. De repente, la naturaleza que rodea al animal y al humano se convierte en un reflejo de la virtudes y defectos de la misma humanidad. Con todo y ciertos puntos de belleza, especialmente en el punto de vista del soldado y su relato, es un espectro de corrupción, suciedad y malos sentimientos el que va creando un ambiente hostil que va encerrando ambos relatos hasta el punto de no retorno.

Si bien hay cierto desequilibrio en el balance y la importancia de ambos en las casi dos horas de inevitable desesperanza, siendo el puerco el mayor foco de atención al adquirir él y su grupo un enfoque que tiene todo el espíritu de la rebelión en la granja donde los cerdos buscaban alzarse en contra de los humanos y todo se salía de control, si existe un interesante comentario que, aunque deprimente, ofrece la punzante reflexión sobre la monstruosidad, la animalidad y el humanismo llevados a un punto de locura sociológico, ambiental y filosófico como si de una obra de Bong Joon-Ho se tratara.

Entre la belleza y la brutalidad al más puro estilo de Orwell se vive en esta cinta de Hur Bum-Wook.
Entre la belleza y la brutalidad al más puro estilo de Orwell se vive en esta cinta de Hur Bum-Wook.

Tal vez uno de los puntos más en contra del filme es, sin duda, el ritmo rocoso de la cinta, pues no es nada sencillo aguantar este duro retrato donde la humanidad y lo fantástico chocan entre sí. A pesar de ello, Puerco que Sobrevive la Fiebre Aftosa tiene la gran cualidad de sus diseños animados, donde prácticamente vivimos en un constante entorno sucio, corrompido, donde incluso los personajes parecen no poder zafarse de los pecados que han cometido o están a punto de hacer.

Y es que, tanto el puerco como el ex soldado suelen mostrarse llenos de tierra, sucios. Hasta el agua, que suele ser un elemento purificador, aquí resulta el punto que lleva a la corruptibilidad física de ambos para convertirse en lo que terminan siendo, encaminándolos a su fatídico desenlace donde pareciera que los humanos somos unos cerdos sin sentimientos y los puercos sacan su peor lado mientras se acercan mucho más a la metamorfosis de ser bípedos, egoístas, brutales, hasta asesinos.

La animación resalta el toque fantástico pero brutal del Puerco que Sobrevive la Fiebre Aftosa.
La animación resalta el toque fantástico pero brutal del Puerco que Sobrevive la Fiebre Aftosa.

Por momentos abrumador y llena de una imaginación agresiva y punzante, Puerco que Sobrevive la Fiebre Aftosa es un complicado relato metafórico donde la animación se prueba como un recurso existencialista con tintes de horror ecológico que pone a Hur Bum-Wook en la lista de cineastas a seguir gracias a esta obra que no se tienta el corazón ni en sus imágenes brutales ni en la imaginación llevada al límite de los peores pecados de la humanidad que nos deja la amarga sensación de que seguimos siendo más animales que otros.

Comunicólogo, amante del cine, la música y todo lo que sea cultura. Forjando una carrera en el medio desde 2018 a la fecha. Colaborador en varios espacios, consciente de que un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

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